La desinformación extranjera

mayo 30, 2021 10:29 am

Por Mauricio Botero Caicedo
En esta trágica etapa que nos ha tocado atravesar a los colombianos este último mes, pocas cosas los dejan a uno más estupefacto que la .desinformación extranjera, no solo de parte de los medios, sino de aquellos cibernautas y ‘Hackers’ que se han adueñado de los medios digitales.

El Centro por una Sociedad Libre y Segura de Washington en Estados Unidos hace un excelente análisis de la situación de extrema desinformación que atraviesa Colombia en relación a los recientes disturbios:

“Lo que está sucediendo en Colombia no es un incidente aislado. Incluso las protestas en los Estados Unidos en el verano de 2020 tuvieron tácticas de desinformación e iconografía común sorprendentemente similares a las de las protestas de 2019 en América del Sur. La ola de protestas de 2019 que sacudió a Ecuador, Chile y Colombia dejó cada vez más claro que se estaban llevando a cabo con algún nivel de coordinación en la región. Sin embargo, esa coordinación se encuentra en el dominio cibernético donde sofisticadas granjas o bodegas, actúan desde diferentes centros en red en lugares distantes. Los granjas envían spam a las redes sociales con bots y cuentas de trolls que exacerban las protestas y difunden falsas narrativas.

En un estudio de 7,6 millones de interacciones digitales, se encontraron vinculaciones con las protestas de Colombia y Chile de 2019, los analistas forenses digitales encontraron que menos del 1 por ciento de los usuarios generaban casi el 30 por ciento del contenido, con la mayoría de las cuentas geolocalizadas en Venezuela. Otro estudio encontró que 4.8 millones de tweets entre el 20 de octubre y el 5 de noviembre de 2019 que un gran grupo de los hashtags a favor de las protestas en Chile se originaron en Venezuela, Nicaragua y Cuba. El 11 de diciembre de 2019, durante un evento en aniversario de las Autoridades Aduaneras de Colombia, la Vicepresidenta Marta Lucía Ramírez sugirió que al menos parte del tráfico de las redes sociales que alimentaron las protestas en Colombia se proyectaron fuera del país, desde Venezuela y Rusia.

Colombia tiene una población de 51 millones de personas, con casi tres cuartas partes del país conectadas a Internet, principalmente a través de sus celulares. De las diez -10- horas diarias que los colombianos promedian en Internet, cuatro -4- de ellas las dedican a las redes sociales. Este dato expresa la urgencia donde las autoridades colombianas deben colocar foco para prevenir la manipulación digital y la desinformación en las protestas en curso, que es la lección más importante de lo ocurrido en Colombia y Chile en octubre y noviembre de 2019.

De hecho, algunos estudios sugieren que se está realizando un esfuerzo de desinformación similar actualmente en Colombia. Según una empresa de minería de datos con sede en Miami, hay más de 7.000 cuentas de trolls en las redes sociales que participan activamente en las protestas actuales de Colombia. Según la empresa, las cuentas de trolls tienen como objetivo bloquear y enviar spam a cualquier comentario o publicación que critique las protestas, al tiempo que amplifica narrativas y hashtags específicos como #NosEstanMatando que muestran solo un aspecto de la realidad en el terreno.

Lo más preocupante es que el análisis forense revela que estas más de 7.000 cuentas de trolls son administradas por granjas de bots en Bangladesh, México y Venezuela, posiblemente administradas por servidores en Rusia y China. La empresa de minería de datos exhibe muestras de cuentas de trolls con sede en Asia que han hecho imágenes y videos virales específicos de las protestas en Colombia, sacados de contexto. El Centro por una Sociedad Libre y Segura –SFS- no ha verificado de forma independiente el análisis de la empresa de Miami, sin embargo, coincide con esfuerzos de desinformación previos, que se han observado en Chile, Ecuador y otros países, y que sí han sido verificados.

Según el Laboratorio de Investigación Forense Digital (DFRLab) del Atlantic Council, la sesgada información también fue generalizada durante las actuales protestas en Colombia. Un ejemplo ordinario, se da cuando reciclan videos de protestas en otros países y presentarlos incorrectamente como imágenes de protestas actuales. El DFRLab cita específicamente ejemplos de imágenes recicladas de enfrentamientos entre policías y manifestantes de 2019 en Ecuador y Chile, que fueron presentados erróneamente por periodistas y académicos colombianos como evidencia de fuerza excesiva por parte de ESMAD, una unidad policial especializada en antidisturbios que fue desplegada para controlar las protestas. Estos errores son comunes en medio del caos, sin embargo, el daño reputacional que le hacen a las fuerzas policiales y de seguridad colombianas es casi irreversible, erosionando aún más la legitimidad del gobierno de Duque.”

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