La pandemia del Covid-19 impulsó a la industria farmacéutica y disparó la inversión en investigación

junio 23, 2021 7:42 am

Laboratorio BioNTech en Alemania

–La crisis causada por la pandemia del Covid-19 disparó las inversiones en investigación y desarrollo en la industria farmacéutica, la cual se beneficiará a largo plazo de la experiencia adquirida en el desarrollo de vacunas y medicamentos contra el coronavirus.

Sin la cooperación y el uso de nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, el desarrollo de una vacuna contra COVID-19 en un tiempo récord no habría sido posible.

Gracias a la alianza de la empresa alemana de biotecnología BioNTech y el gigante farmacéutico estadounidense Pfizer, se logró en diez meses lo que antes tardaba siete años: desarrollar una vacuna , probarla clínicamente, obtener la aprobación reglamentaria y llevarla al mercado.

La cooperación entre los grupos farmacéuticos tradicionales y las empresas biotecnológicas innovadoras continuará incluso después de la pandemia. En eso coinciden los autores de un estudio de la consultora EY, Klaus Ort y Alexander Nuyken.

Especialmente las lecciones aprendidas del desarrollo de la vacuna en un tiempo récord cambiarán fuertemente la investigación futura. A principios de junio de 2021, 260 vacunas y 506 productos terapéuticos contra el coronavirus se encontraban en distintas fases de desarrollo, o ya habían llegado al mercado, según EY. La industria ofrece ahora más de 1.000 pruebas para detectar la infección.

En 2020 se suspendió un 80% de todos los ensayos clínicos con medicamentos que no estaban relacionados con el COVID-19. Sin embargo, los medicamentos contra el cáncer siguen encabezando la lista de los productos más importantes y fueron también el motor de ventas más relevante del sector en 2020. Mientras la economía mundial se contrajo un 3,5%, las ventas de las 21 mayores empresas farmacéuticas crecieron un 4,4%, frente al 12,8% del año anterior. La crisis disparó las inversiones en investigación y desarrollo.

Para su estudio, los expertos de la empresa de auditoría y consultoría EY examinaron los balances de las 20 mayores empresas farmacéuticas del mundo, incluyendo a Merck KGaA, con sede en Darmstadt, como un grupo farmacéutico más en el análisis «debido a la gran importancia de la empresa para los mercados farmacéuticos de Suiza, Austria y Alemania».

El estudio subraya el dominio de las empresas farmacéuticas con sede en Estados Unidos, que representaron más de la mitad de las ventas mundiales del sector el año pasado, con un 51%. El elevado crecimiento de los ingresos del 12,8 por ciento en 2019 para los 21 mayores actores farmacéuticos no es del todo comparable con el crecimiento de solo el 4,4 por ciento en 2020 debido a la adquisición de una sola gran empresa. El fabricante japonés de medicamentos y vacunas Takeda se había catapultado a la liga de las 10 mayores empresas farmacéuticas del mundo en 2019 con su adquisición de la irlandesa Shire.

Pfizer seguía siendo la segunda farmacéutica del mundo en 2019, pero cayó al sexto puesto tras la escisión de la filial del grupo, Upjohn. Y el gigante farmacéutico neoyorquino Bristol-Meyer-Squibb, conocido en el sector por las siglas BMS, un solo nuevo medicamento contra el cáncer disparó las ventas en unos diez mil millones de euros.

Además de las cuatro vacunas contra COVID-19 ya aprobadas en la UE, otras 17 candidatas a vacunas estaban en la tercera y última fase de desarrollo antes del proceso de aprobación a principios de junio, según EY. Sin embargo, de los aproximadamente 260 candidatos a vacunas que existen en todo el mundo, «la mayoría nunca llegarán al mercado», subrayó Alexander Nuyken.

Debido a la propagación de nuevas variantes del virus, la investigación de vacunas continúa a gran escala, pero sólo los candidatos vacunales que se encuentran en la fase II o III de los estudios clínicos tienen posibilidades de llegar al mercado. Según los expertos de EY, los métodos de pruebas moleculares para detectar nuevas variantes del virus también seguirán siendo importantes, lo que beneficiará a los proveedores de diagnósticos.

Sin embargo, es sobre todo el avance de la tecnología del ARNm, el proceso en el que se basan las vacunas de BioNTech y Moderna, lo que ha cambiado las cartas del sector. Y al darse cuenta de que la única manera de tener éxito en tan poco tiempo es mediante la colaboración y las nuevas vías técnicas, surgirán nuevas alianzas. Nuyken espera que se produzcan más asociaciones en materia de investigación y desarrollo, y que aumente la compra de conocimientos biotecnológicos por parte de los gigantes farmacéuticos tradicionales. (Información y foto DW).

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