La variante Delta del Covid-19 azota a EE.UU y registra su mayor cantidad de niñas y niños hospitalizados

agosto 9, 2021 6:48 am

Mapa del rastreador de datos del Covid-19 de los CDC

–A pesar de que las tasas de vacunación en EE. UU. están aumentando, la variante Delta del Covid-19 se sigue propagando. Además, registra su mayor cantidad de niñas y niños hospitalizados. Las autoridades sanitarias han restablecido algunas restricciones, como el uso de mascarilla en interiores.

Estados Unidos contabiliza 1.450 niñas y niños hospitalizados por COVID-19, la mayor cifra en lo que va de la pandemia, advirtió este domingo el director de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, en inglés), Francis Collins.

En una entrevista con el programa This Week de la cadena ABC News, Collins consideró que el país nunca debería haber llegado al punto en el que está, con un rebrote de los casos de coronavirus causados por la variante delta. «Tenemos vacunas que sabemos son altamente efectivas y seguras y, sin embargo, la mitad del país todavía no está completamente vacunado», se quejó el funcionario.

Collins señaló que Estados Unidos está pagando «un precio terrible», ante el rápido aumento de los casos, especialmente entre personas no vacunadas. «Casi todas las muertes son de personas no vacunadas. Y ahora son personas más jóvenes, incluidos niños y niñas», alertó.

«El mayor número de niñas y niños hasta ahora en toda la pandemia -afirmó- está en este momento en el hospital, 1.450 niños en el hospital por COVID-19». Muchos de ellos, por ser menores de 12 años, no estaban vacunados. «Pero el resto de nosotros mayores de 12 años podríamos haber hecho un mejor trabajo», sentenció.

Aunque indicó que no poseen «datos rigurosos» que apunten a que la variante delta sea más grave para la población infantil, admitió que escucha la preocupación de pediatras porque en este nuevo pico de los contagios de la enfermedad «los niños y niñas que están en el hospital son más numerosos y están más seriamente enfermos».

Consultado sobre el próximo inicio del año escolar, pidió a las familias que piensen en las mascarillas como un «dispositivo médico que salva vidas» y no como una «declaración política o una invasión de sus libertades», y consideró que su uso evitará brotes que obliguen a regresar al aprendizaje remoto.

En medio de este panorama, Estados Unidos inició el mes de agosto con una gran noticia. La Casa Blanca anunció que el 70% de los adultos estadounidenses recibieron al menos una dosis de la vacuna contra el COVID-19.

Los datos publicados por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. indican que el ritmo de vacunación también ha aumentado las últimas tres semanas, una tendencia que no se veía en meses. Sin embargo, a medida que aumenta la vacunación, también lo hace el ritmo de contagios y hospitalizaciones. La variante delta, según los CDC, ya representa más del 93% de todos los nuevos casos en el país.

Vacunar al menos al 70% de la población fue una de las promesas del presidente Biden al asumir el cargo. Dijo que era un paso crucial para alcanzar la llamada inmunidad de rebaño, pero a pesar de alcanzar el porcentaje planificado, los expertos en salud dudan de que Estados Unidos pueda volver a la normalidad a corto plazo.

El motivo es que la variante delta se propaga mucho más rápido que el virus original, y es necesario vacunar a una mayor porcentaje de la población.

«Cuando recalculemos el porcentaje de la población que necesitaremos haber vacunado para reducir sustancialmente la cantidad de virus en circulación, la cifra será superior al 70%. Será probablemente (necesario vacunar) al 85% o 90% para alcanzar la llamada inmunidad de rebaño», dice Timothy Murphy, profesor de enfermedades infecciosas de la Escuela de Medicina Jacobs de la Universidad de Buffalo. Las comunidades no vacunadas son víctimas de nuevos brotes y precisamente una de las razones del aumento de las infecciones es la disparidad entre las tasas de vacunación en diferentes comunidades.

«Existe una variación local extrema en las tasas de vacunación, por lo que los brotes seguirán ocurriendo», dice Rachael Piltch-Loeb, investigadora de la Escuela de Salud Pública Global de la Universidad de Nueva York.

Los funcionarios de salud en Estados Unidos se han referido a los nuevos brotes entre personas no vacunadas, porque en áreas con tasas de vacunación inferiores al promedio se ha visto la mayor propagación de la infección. Además, la gran mayoría de hospitalizaciones y muertes en este momento se da entre entre quienes se han negado a vacunarse.

La propagación de la variante delta no solo afecta a la población no vacunada, como sucedió con un brote en Massachusetts, un estado con una alta tasa de vacunación. Los datos sugirieron que las personas inoculadas podrían transmitir el virus tanto como una persona no vacunada.

El hecho de que la variante delta puede contagiar a personas vacunadas, está cambiando la forma en que EE. UU. está manejando la pandemia. Allí los CDC piden a millones de ciudadanos que, por ejemplo, reanuden el uso de máscaras en puntos calientes e interiores, además de restablecer otras restricciones.

La ciudad de Nueva York, por ejemplo, requerirá un comprobante de vacunación para comer en el interior de los locales, y algunas empresas de todo el país han comenzado a exigir la vacunación a sus empleados.

Los cambios de política también pueden haber ayudado a impulsar la vacunación en EE. UU.: «A medida que las personas sienten el impacto de estas medidas de salud pública, ven también cómo se infectan amigos y familiares. La combinación de cambios de políticas y de percepción de la gente puede estar impulsando a algunos a vacunarse», dice Rachael Piltch-Loeb.

Pero existe la preocupación de que el restablecimiento de las restricciones por COVID junto con un enfoque demasiado intenso sobre los contagios en personas vacunadas, podría desalentar una vez más a algunas personas a vacunarse. «El mensaje que la gente puede recibir si nos centramos demasiado en esos casos de contagio (de personas vacunadas), es que no vale la pena vacunarse. De todos modos, no me protegerá», dice Timothy Murphy. (Con información de DW).

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