Minsalud revela estudio que confirma efectividad de las vacunas que se están aplicando en Colombia contra el Covid-19

septiembre 14, 2021 12:35 pm

-Pueden prevenir la muerte en el 79,4 % de los casos, afirma.

Vacunación -Secretaría Salud Bogotá

–Las vacunas que se están aplicando en Colombia –Janssen de Johnson & Johnson, Pfizer, AstraZeneca y Sinovac — son altamente efectivas para prevenir la hospitalización y la muerte por Covid-19 en adultos mayores de 60 años, si bien la efectividad de todas ellas disminuye conforme aumenta la edad para todas las vacunas.

Así lo establece, los primeros resultados de un estudio nacional de efectividad de los biológicos, revelado este martes por el Ministerio de Salud, realizado durante los primeros 5 meses de ejecución del Plan Nacional de Vacunación, liderado por la dirección de Medicamentos y la dirección de Epidemiología y que contó con un equipo multidisciplinario y la asesoría de Belem Trejo, investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública de México, experta en análisis de supervivencia.

Según la investigación, las vacunas pueden prevenir la muerte en el 79,4 % de los casos.

«No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la efectividad de las diferentes vacunas aplicadas dentro de un mismo grupo de edad. Todas las vacunas mostraron ser altamente efectivas para prevenir la hospitalización y la muerte por COVID-19», aseguró Leonardo Arregocés, director de Medicamentos y Tecnologías del ministerio al presentar el informe.

Según lo advirtieron los autores, este es el primero de varios estudios que publicará el MInisterio de Salud. Los próximos evaluarán: efectividad en adultos jóvenes, efectividad de esquemas incompletos, en personas con antecedentes de COVID-19 con una dosis, y en grupos especiales como personas con inmunosupresión.

«El estudio tuvo un diseño epidemiológico de cohorte poblacional, que consistió en comparar los riesgos de complicarse y morir en personas vacunadas con esquema completo vs. aquellas no vacunadas», dijo a su turno, Julián Fernández-Niño Director de Epidemiologia y Demografía, de la misma cartera.

Añadió que se utilizaron diversas fuentes de información en salud, como el Programa Ampliado de Inmunizaciones, PAIWEB, para las vacunas, la aplicación de nacimientos y defunciones RUAF-ND para las muertes y el seguimiento a pacientes Covid, SEGCOVID, para las hospitalizaciones.

En el trabajo se incluyeron 3.346.826 personas de 60 años y 1.673.413 en cada grupo (vacunado vs. no vacunado). El seguimiento fue hecho entre el 11 de marzo y el 11 de agosto de 2021.

«Se hizo análisis de supervivencia pareado. Esto significa que, para cada vacunado se buscó un no vacunado del mismo sexo, edad, régimen de afiliación, comorbilidades y municipio, haciendo un muestreo de personas de las mismas características multifactoriales 1:1», precisó Fernández Niño.

Explicó, además, que se aplicó modelo de riesgos competitivos. Mientras modelos de supervivencia tradicionales asumen que hospitalización y muerte son mutuamente excluyentes, el modelo de riesgos competitivos reconoce todo el perfil y combinaciones de hospitalización/muerte.

«Este trabajo es una iniciativa nacional, que responde a la necesidad de generar evidencia de la efectividad de las vacunas contra la COVID-19, para promover la vacunación y realizar mejoras al Plan Nacional de Vacunación», complementó el funcionario.

Indica que Colombia se une a países de la región, como Chile y Brasil, y aporta evidencia útil para el país y el mundo. Estos estudios permiten analizar la efectividad en condiciones de la vida real, que complementan la información de los ensayos clínicos y permiten evaluar impacto del Pla Nacional de Vacunación, PNV.

El estudio explica que consistentemente se ha reportado que la edad avanzada se constituye como el mayor riesgo de enfermar gravemente, de requerir hospitalización especializada y de morir cuando ocurre la infección. Por esta razón, el Plan Nacional de Vacunación contra el COVID-19 adoptado en Colombia priorizó en la primera fase la población adulta mayor, dada la mayor vulnerabilidad epidemiológica, de manera que la vacunación de adultos mayores en el país inició el 23 de febrero de 2021, cuando se aplicaron las primeras dosis a personas de 80 años y más.

El informe señala que Colombia adquirió cinco biológicos a través de acuerdo directos con empresas farmacéuticas, además de los que recibirá a través del mecanismo Covax, buscando acelerar el proceso de vacunación. Entre las vacunas adquiridas se encuentran las vacunas Ad26.COV2.S (de Janssen, Johnson & Johnson), BNT162b2 (de Pfizer), ChAdOx1 nCoV-19 (de Oxford-AstraZeneca), CoronaVac (de Sinovac) y mRNA-1273 (de Moderna. Estas vacunas, aprobadas para aplicación de uso de emergencia en Colombia, han sido estudiadas en términos de eficacia y seguridad. No obstante, resulta preciso estudiar ya no la eficacia, sino la efectividad de las vacunas cuando se aplican en condiciones no controladas de la vida real, especialmente en grupos poblacionales de alta vulnerabilidad. También resulta de interés comparar el desempeño de cada biológico en estas condiciones.

Según el estudio una dosis adicional de AstraZeneca tiene un efecto positivo en aumentar la respuesta inmune. La evidencia sugiere que a pesar de que la efectividad de la vacunación decae con la edad, la aplicación de una dosis
adicional incrementa la respuesta inmune lo cual puede aumentar la protección contra la infección por Sars-CoV-2.

Los estimadores puntuales en magnitud fueron mayores para la vacuna de Pfizer en todos los desenlaces y para los tres grupos etarios, pero las diferencias no son estadísticamente significativas. En la mayoría de los casos los intervalos de confianza se solapan. La caída en la efectividad de la vacunación parece explicarse mejor por el
incremento en la edad, más que por el biológico empleado.

Este hallazgo soporta la decisión de haber iniciado más tempranamente la vacunación con Sinovac en lugar
de esperar a que otros biológicos estuvieran disponibles. Esto ya había sido sugerido por otros autores donde vacunar tempranamente con biológicos de menor efectividad sobrepasaba las ventajas de esperar la llegada de otros con mayor rendimiento.

El análisis de sensibilidad que incluyó todos estos registros asumiendo que eran efectivamente esquemas completos mostró un descenso en la efectividad global de la vacunación en todos los grupos etarios, pero redujo la diferencia en los estimadores puntuales para las vacunas de Sinovac-CoronaVac.

Durante el tiempo de observación el variante Mu (B.1.621) fue la predominante en Colombia. Aunque no hay información de vigilancia genómica ni tipificación de la variante en los casos de infección en personas vacunadas, la elevada efectividad observada sugiere de manera indirecta que todas las vacunas empleadas dentro del PNV confieren una protección adecuada contra la enfermedad severa y la muerte.

Este es el primer estudio que presenta de forma desagregada la efectividad de cuatro biológicos diferentes en tres grupos etarios. En algunos casos el número de eventos ocurridos fue pequeño por lo que no se pudieron obtener estimaciones de efectividad.

La metodología empleada de riesgos competitivos tiene la ventaja que, en lugar de estimar un modelo independiente para cada desenlace, ajusta un modelo simultáneo para ambos, reconociendo la posibilidad de presentar ambos desenlaces en distintos momentos del tiempo, especialmente cuando al menos uno de ellos puede afectar las censuras y el riesgo del otro, como es el caso hospitalización y muerte para COVID-19.

Esta evaluación se convierte en una evidencia sólida para fortalecer el PNV, permitiendo construir mejores políticas públicas en la administración de estas vacunas, protegiendo el derecho a la vida, la equidad y cimentando argumentos que permiten la toma de decisiones frente a los planteamientos de la estratificación del riesgo para las personas de acuerdo con sus características sociodemográficas.

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