2022: Año internacional de la pesca y la acuicultura artesanales

enero 2, 2022 5:50 pm

  Por: Luis Eduardo Forero Medina

El año 2022 fue declarado por  la Asamblea General de las Naciones Unidas  como Año internacional de la pesca y la acuicultura artesanales, con el fin de poner de relieve la importancia de los pequeños pescadores que  suponen el 90% de la fuerza laboral pesquera del mundo;  actividad   la mayor de veces informal, sin protección social y seguridad ocupacional, desempeñando  una   forma de vida, una cultura relacionada con el  ambiente,  y que  contribuye en generosa  medida a su seguridad alimentaria y  a la del mundo entero, que hasta ahora no ha dado la suficiente importancia a este colectivo de pescadores,  piscicultores, y trabajadores del sector pesquero en pequeña escala,  que muchas veces están congregados en sitios insulares en pueblos de menos de quinientos habitantes.

“Crear conciencia en el papel que desempeña las pesca y la acuicultura   en pequeña  escala; fortalecer la interacción entre la ciencia y las políticas y empoderar a las partes interesadas  para que actúen y establezcan nuevas asociaciones  y consoliden las existentes”, son los propósitos dictados para ese año, dirigidas a las millones de personas,  conformadas por familias, que tienen como oficio heredado de sus ascendientes, la práctica de la pequeña pesca o acuicultura artesanal a pequeña escala , de cuyos términos no existe una definición  universal, llámese “pesca pequeña”,  “acuicultura “artesanal” o a “pequeña escala”. Eso sí,  la pesca deportiva o recreativa no entra en el capítulo de la pequeña pesca y acuicultura artesanales; por su parte,  la agricultura urbana y peri urbana sí encierran la acuicultura a pequeña escala. La pesca en pequeña escala aporta alrededor del 50% de las capturas pesqueras mundiales, según la ONU, y proporciona hasta el 85% del pescado consumido en algunos países; en Perú, entre el 90 y 95 por ciento de la captura de pesca en pequeña escala se dirige al consumo humano. En el agro colombiano, el sub sector de pesca y acuicultura en 2020, según el DANE,  fue el que creció más, un 22,1%; frente a otros que no llegaron al 2% (ganadería, silvicultura y extracción de madera); previendo que continuará en alza por la aprobación del certificado sanitario que permitirá exportar a Israel, productos de la pesca y acuicultura procesados (Tilapia, Cachama y Trucha, y camarón de cultivo)  La pesca y acuicultura artesanales tienen que ver con el Objetivo 14 de Desarrollo Sostenible sobre la vida submarina, esto es aumentar los beneficios económicos de los países en desarrollo mediante el uso de los recursos marinos, la pesca, la acuicultura y el turismo.

La pesca y la acuicultura artesanales se encarna en encantadores pequeños pueblos de pescadores como los ubicados cerca de Bahía Solano en el Pacífico colombiano, en donde las familias después de la pesca destripan, venden y distribuyen el pescado y el producto pesquero; entre tanto los visitantes, mientras disfrutan de la calidez de su gente,  observan las incontables  maravillas del entorno y escuchan el grito de las gaviotas (Maroomed).  Fuera de las fronteras, un lugar inimaginable de la naturaleza, es Poris de Candelaria, La Palma, un pequeño pueblo de pescadores artesanales que, con su embarcadero, se halla en una cueva inmensa, bajo un acantilado. Otra auténtica maravilla natural está en Uruguay, Cabo Polonio, pequeño pueblo de pescadores, colocado entre dunas de arena y cercados de lobos marinos. Hay pequeños pueblos de pescadores que, por el trabajo tenaz de sus habitantes han llegado a convertirse en centros turísticos más populares (Asconia, Suiza). El Sur de Tenerife, pasó de ser en cuatro décadas un pequeño pueblo de pescadores, a uno de los principales destinos turísticos de todo el mundo; presentado como   ejemplo que las pequeñas acciones pueden tener una inmensa repercusión. Reine, un pequeño pueblo de pescadores, una de las preseas de Noruega, luce en un ambiente cubierto de mar y montaña circundando    pequeñas casas rojas que tanto identifican al país.

Así como los pescadores artesanales son bondadosos con la naturaleza, igualmente se enfrentan a peligros de parte de sus congéneres o de la propia naturaleza, jugándose la vida o salvando la de otros. Las noticias dan cuenta de zorros árticos flotando en un pequeño iceberg, lobos marinos sufriendo por los desechos de plásticos que se tragaron, pequeños osos que mantenían una jarra de plástico pegadas en la cabeza, en tanto que nadan, van jadeando. Todos fueron rescatados por pequeños pescadores. De la misma manera los pescadores están expuestos a enfrentar ataques de mercenarios que se llevan equipos y el producto de la faena. El subsector, fuera de afrontar   actividades pesqueras ilegales no declaradas y no reglamentadas, se resiente por poco o nulo    apoyo estatal. La pesca y acuicultura artesanales también son arte y cultura, legado de nuestros ancestros; sinónimo de resistencia, paciencia y esperanza de tales guerreros acuáticos. Aun así, “¿A nosotros, quien nos escucha? ¿Quién nos valora aquí en la costa? ¿Por qué nadie se la juega por la cultura y el arte del oficio de pesca artesanal?”, preguntó ValentinEsteban. Fuentes del Ministerio de Producción (Produce) de la República del Perú señalaron que el año “será una oportunidad para reconocer el rol fundamental de los pescadores artesanales y acuicultores en la seguridad alimentaria y sostenibilidad de los recursos naturales”.

@luforero4

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cialis 20 mg viagra fiyat cialis fiyat