Análisis: Los planes económicos de Gustavo Petro hacen temer a los inversores en Colombia

marzo 29, 2022 2:33 pm

Foto Twitter @PetroGustavo

Gustavo Petro, quien lidera las encuestas para la presidencia de Colombia, exacerba los temores de inversores y empresarios con propuestas que, según ellos, pondrían en riesgo la estabilidad macroeconómica del país, pero existen dudas de que el político logre el suficiente apoyo para materializarlas.

Petro arrasó en las consultas presidenciales del 13 de marzo al lograr más de 4 millones de votos en la coalición Pacto Histórico, partido que a la vez obtuvo el mayor número de escaños en el Senado, aunque no el control.

El candidato, un economista y exguerrillero del desmovilizado M-19, también lidera las encuestas para la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 29 de mayo, con una intención de voto de entre un 32% y un 37%, más de 10 puntos que el segundo, Federico Gutiérrez, de centroderecha.

El polémico candidato define su propuesta como “una democratización de la economía”, despertando temores entre un amplio sector de la población y sus opositores por emplear frases que se asemejan a las utilizadas por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y su antecesor Hugo Chávez, que implementaron políticas que sumieron a ese país en una profunda crisis.

“¿Cómo se democratiza el capital, la tierra? Es entregar a millones de personas, a la sociedad colombiana”, dijo Petro en una reciente entrevista con el diario La República.

Los comentarios del candidato, que en 2018 intentó sin éxito llegar al poder y fue derrotado en la segunda vuelta por el actual presidente Iván Duque, han tenido eco en las reuniones de consultores y administradores de portafolios con sus clientes.

Proyectos frenados

“He visto mucho temor por parte de inversores locales y de empresarios, muchos de ellos han aparcado proyectos de inversión hasta que las elecciones se lleven a cabo”, dijo a Reuters Andrés Abadía, economista jefe para Latinoamérica de Pantheon Macroeconomics, desde Londres.

Entre las propuestas más controvertidas de Petro están abandonar la firma de nuevos contratos de exploración petrolera y reemplazar la extracción de crudo por una política de industrialización intensiva en mano de obra.

También propone tomar el ahorro pensional de afiliados en los fondos privados para financiar las mesadas en el sistema público y otorgar un bono a cerca de 3 millones de personas que no tienen jubilación.

Los fondos privados de pensiones administran alrededor de 92.000 millones de dólares, equivalente a casi un 30% del Producto Bruto Interno Bruto (PBI) anual del país.

Además, Petro plantea impulsar reformas en el Banco Central para que emita dinero y otorgue créditos al Estado con destino a subsidios para los pobres y cambios en los puestos del directorio para que haya una mayor “presencia de la sociedad”.

El político de izquierda también propone una reforma tributaria en la que derogaría unas exenciones aprobadas en 2019, elevar los impuestos y las regalías sobre la industria extractiva y fijar una renta sobre los grandes tenedores de tierras, con lo que obtendría unos 5200 millones de dólares.

Adicionalmente, gravaría los dividendos de las empresas de manera progresiva para recaudar entre 2600 millones y 3900 millones de dólares.

La aversión al riesgo se refleja en indicadores como las coberturas de incumplimiento crediticio de la deuda colombiana a cinco años, conocidas como Credit Default Swaps (CDS) que se ubican en 203,9 puntos base, sus mayores niveles en casi seis años y cerca a los observados en Brasil, que cuenta con calificaciones crediticias inferiores a las del país andino.

Poderes y contrapoderes

Una fuente de la Cámara de Comercio de Bogotá, dos abogados y un importante empresario que pidieron la reserva de sus nombres dijeron a Reuters que en algunos contratos del sector inmobiliario y petrolero los inversores están incluyendo una cláusula que condiciona la realización del negocio a un resultado electoral adverso a Petro. Reuters no pudo ver ningún contrato con esa estipulación.

“Mucho pendejo el que se vaya, cuando lo que va a haber es más producción”, reaccionó Petro en declaraciones a la cadena radial Caracol, al ser consultado sobre su opinión sobre la cláusula.

Para analistas y empresarios, si bien algunas de las propuestas más radicales sucumbirían al llegar a un Congreso dividido, donde no será fácil lograr consensos por la alta polarización en el Legislativo y en el país de 50 millones de habitantes, otras medidas podrían ser adoptadas directamente en un eventual mandato de Petro.

El petróleo era el fuerte de Colombia, pero los precios actuales son bajos
El petróleo era el fuerte de Colombia, pero los precios actuales son bajos

El petróleo es uno de los fuertes de la economía colombiana

“Colombia sin duda goza de instituciones fuertes, el Congreso, las cortes, la Procuraduría, todo eso es algo que alivia un poco las preocupaciones de los inversionistas y el hecho de que no hay reelección”, dijo Ben Ramsey, director de investigaciones económicas para América Latina de JPMorgan.

“Pero lo que más preocupa son cosas que sí podrían ser viables, como incrementar el gasto y la idea de que podría haber un choque de confianza que pueda disminuir la inversión privada y el crecimiento”, explicó.

Otra medida que Petro prometió adoptar tan pronto llegue a la presidencia es la relacionada con la industria petrolera, que causaría un impacto negativo en la inversión extranjera y en las cuentas fiscales para la cuarta economía de América Latina en momentos en que casi duplicó su endeudamiento a un 72% del PIB para enfrentar la crisis por la pandemia del COVID-19.

“Puede poner en riesgo y en duda la estabilidad política y jurídica del país en materia de hidrocarburos, en esta industria que es global los capitales se mueven a donde le den mejores garantías”, dijo Nelson Castañeda, presidente de Campetrol, que agrupa a 130 compañías que ofrecen bienes y servicios al sector.

“En la forma como lo está planteando inicialmente (…), él puede tomar la decisión de decirle a su Agencia Nacional de Hidrocarburos que no firme más contratos”, advirtió. Pero los expertos señalaron que más allá de que Petro logre sacar adelante su proyecto, el solo hecho de que llegue al poder tendría un efecto negativo.

“Si Petro llegara a ser presidente y no pudiera llevar a cabo algunas de las reformas, lo que sí puede generar es un poco de parálisis en el ritmo de actividad económica que se vuelve estructural, y el inversionista tanto extranjero como local simplemente frene sus decisiones de manera importante”, advirtió Andrés Pardo, jefe de estrategia macroeconómica para Latinoamérica de XP Investments. Nelson Bocanegra // Reuters

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