Comprensión lectora: una limitación importante de algunos niños en etapa escolar que los padres deben prestar gran atención

julio 6, 2022 6:09 pm

Foto cortesía Smartick

La lectura estimula el intercambio de información, conocimiento, percepción, agudiza la astucia y evita la aparición de los síntomas de demencia. “Diferentes estudios internacionales demuestran que los estudiantes que trabajan la comprensión lectora desde pequeños mejoran un 72% las notas en las diferentes materias”, afirma Javier Arroyo, cofundador de Smartick, y experto en educación.

Considerando el panorama nacional, Smartick realizó durante el pasado mes de febrero una prueba que evaluó las capacidades de lectoescritura de cinco países, contando con la participación de España, México, Colombia, Perú y Chile. En los resultados del reto de lectura que se generaron en junio de este año, salió a relucir que la población general de Colombia tiene mejor comprensión lectora en comparación de México y Perú, superado únicamente por Chile y España.

Aunque los anteriores resultados dejan a nuestro país en un puesto medio, este informe también dio a conocer que la población menor a 12 años es la que tiene peor desempeño en comprensión lectora. Este dato reafirma el hecho que los niños y niñas colombianos cuentan con importantes limitaciones a la hora de enfrentar una tarea que los rete en esta habilidad.

Ante este panorama surge la siguiente interrogante que toda madre o padre se formula frente a las capacidades de lectura de sus hijos: ¿Cuáles son las situaciones más habituales que se evidencian en el salón de clases o en la casa a la hora de enfrentar esta falencia?

Los expertos de Smartick las reunieron y entregan 5 recomendaciones:

1. Mi hijo de 6 años lee de corrido, tiene buen tono y velocidad, pero termina de leer y no recuerda lo leído ¿qué está haciendo mal?

Ser fluido a la hora de leer no garantiza la comprensión lectora. Para comprender un texto escrito, además de transformar las letras en sonidos es necesario realizar un gran número de operaciones cognitivas destinadas a extraer el mensaje del texto. Para empezar, el lector tiene que realizar una serie de inferencias sobre hechos que no se dicen en el texto pero que son imprescindibles para la comprensión. También tiene que resolver anáforas (referencias a un término que se expuso con anterioridad en un texto), pues para no repetir las palabras se suelen utilizar pronombres (él, ella, éste, aquel…) y es necesario averiguar a quién se refiere.

Por otra parte, en los textos escritos el vocabulario que se utiliza suele ser más amplio que en la conversación oral. De la misma manera, las oraciones que forman el texto escrito suelen ser más complejas sintácticamente y más elaboradas que las empleadas durante una charla.

2. Mi hijo tiene 12 años y quiero que lea lecturas más complejas y sin imágenes pero que sean acorde con su edad, pero no quiere ¿Hay una edad específica para que el niño lea libros sin ilustraciones?
A los 12 años un niño ya debería compaginar la lectura de textos con imágenes tipo cómic con otros en los que la información sea más extensa, compleja y sin ilustraciones, para que estimule su imaginación. No hay una regla matemática que nos diga qué hacer para que pueda iniciar la aventura de leer este tipo de libros, sin embargo,muchas veces son los amigos que aconsejan tal o cual libro que termina enganchándolos.

Los padres (si son o fueron lectores habituales) pueden muchas veces dar consejos de libros que se convierten en motores para incentivar el placer en la lectura más allá de los cómics. Lo importante es descubrir aquello que puede llamar la atención del adolescente para animarlo a leer más texto (sin renunciar a las otras lecturas con imágenes).

3. Mi hijo no quiere leer solo pues prefiere que yo le lea, dice que así comprende mejor, pero siento que lo mal acostumbro ¿Qué debo hacer?
Lo ideal en estos casos es utilizar una fase intermedia en la que haya una lectura compartida, es decir, que se lea un párrafo del texto y luego el niño el siguiente para que logren comentar juntos el contenido de cada párrafo. De igual manera, pueden ir verbalizando dónde encuentra las dificultades que pueden ser muy variadas: de comprensión del vocabulario, de las particularidades sintácticas de las relaciones lógico-gramaticales que posean las oraciones, de la dificultad de realizar ciertas inferencias, entre otras.

4. A mi hijo no le gusta leer ¿Existen otras formas de fomentar la lectura en los niños sin imponerles un libro?
Si se le cuentan historias sobre temas motivantes, puede que se acerque al libro físico de manera espontánea o por los mismos consejos de los padres, profesores o amigos. Si, por ejemplo, se entusiasma con los héroes mitológicos en los que se basan muchos de los superhéroes del cómic, puede ser que de esta manera se logre interesar por la historia antigua y los mitos y más adelante se vea influenciado en leer textos filosóficos.

5. ¿Cómo saber si mi hijo tiene dislexia?
Una evaluación estandarizada sobre las tareas requeridas por la lectura dará la respuesta a la posibilidad de que un niño pueda padecer dislexia. En general una dificultad en la precisión y velocidad de lectura de palabras y no-palabras, respecto a sus compañeros del salón de la misma edad, marcará los primeros indicios que su hijo pueda estar padeciendo dislexia. La solución es ponerlo en manos de un especialista que le administre las pruebas adecuadas para sondear esta posibilidad, los padres pueden hacer uso de la prueba Prolexia, la cual detecta tempranamente casos potenciales de dislexia. Recordemos que la dislexia es una alteración de la capacidad de leer por la que se confunden o se alteran el orden de letras, sílabas o palabras.

De acuerdo con los expertos de Smartick, siguiendo estas recomendaciones e incentivando a los niños y niñas entre 4 a 14 años a hacer de la lectura un hábito, seguramente tendrán un mejor rendimiento en las demás materias.
“Sabemos que leer bien desde pequeños es esencial para el aprendizaje. Las personas que leen mejor, aprenden más fácil ya que una buena comprensión lectora es garantía de éxito escolar tanto en la educación básica como en la secundaria y está demostrado que no solo en las materias de español, ya que el dominio de la lectura está directamente relacionado con los resultados académicos”, concluye Arroyo.

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