Alertan sobre los graves efectos en la salud visual de la luz azul en los dispositivos digitales

julio 19, 2022 12:31 pm

–Las molestias oculares relacionadas con la luz azul se están convirtiendo en una preocupación cada vez más frecuente, ya que, debido a la longitud de onda corta de la luz azul, el foco no se encuentra en el centro de la retina sino en su parte frontal, por lo que un tiempo prolongado de exposición empeora la fatiga visual y la miopía.

Aunque la luz azul es emitida por el Sol, también es irradiada por dispositivos que cuentan con iluminación led, como por ejemplo las pantallas de celulares, computadores y televisores que usamos a diario.

El optómetra Sergio Augusto Melo, de la División de Salud Estudiantil de la Dirección de Bienestar Universitario de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá, señala que la luz visible que percibimos se compone de bandas o rayos de diferentes colores. Esta se mide en longitud de onda, donde la más corta es aquella que contiene más energía.

“La luz azul es un rango del espectro de luz visible, generalmente reconocido por tener una longitud de onda entre 400 y 495 nanómetros (nm). Las descripciones típicas del tono son violeta para 400 a 450 nm; azul, cerca de 470 nm, y verde azulado, de 480 a 495 nm. Las longitudes de onda más cortas, aquellas entre 400 y 450 nm, tienen más energía, siendo de 400 a 425 nm el nivel más alto”.

Agrega que “el ojo humano solo es capaz de distinguir radiaciones entre 400 y 700 nm, por debajo de los 400 nm entramos en la franja de las radiaciones ultravioletas, y por encima de los 700 nm en la región del infrarrojo. Una mezcla proporcionada de todas las longitudes de onda entre 400 y 500 nm constituye la luz blanca”.

Amplía que, “la forma en que la luz penetra en los tejidos es un factor importante para determinar el tipo de efectos fotobiológicos producidos. La absorción y dispersión de la luz por el tejido depende de la longitud de onda de la luz”.

Explica que el ojo enfoca los rayos de luz entrantes para formar imágenes en la retina; en dicho proceso concentra la luz, aumentando la densidad de su potencia en la retina, lo cual influye en la cantidad de radiación que llega a esta.

Según el experto, las longitudes de onda en la zona de transición entre la luz ultravioleta y la luz visible (por debajo de 380 nm) penetran aún más en los medios oculares para alcanzar la retina y estimular los fotorreceptores del ojo.

La luz azul de onda corta de alta energía entre 415 y 455 nm es la más dañina. “La absorción del cristalino da lugar a su opacificación (catarata) y la penetración directa del cristalino hacia la retina provoca un daño retinal fotoquímico irreversible”, afirma el optómetra Melo.

Destaca además que las molestias oculares relacionadas con la luz azul se están convirtiendo en una preocupación cada vez más frecuente, “porque debido a la longitud de onda corta de la luz azul, el foco no se encuentra en el centro de la retina sino en su parte frontal, por lo que un tiempo prolongado de exposición a la luz azul provoca un empeoramiento de la fatiga visual y la miopía”.

Así mismo, síntomas como la diplopía y la incapacidad para concentrarse pueden afectar el aprendizaje y la eficiencia laboral de las personas.

El grado de daño está relacionado con varios factores, como la intensidad de la luz azul recibida por el ojo, la distancia de iluminación, la dirección de la línea de visión y el espectro de la fuente de luz.

Recomendaciones a tener en cuenta

Los síntomas oculares se pueden clasificar en aquellos relacionados con el ojo seco (externos) y los relacionados con la ametropía, problemas de acomodación y de vergencias (internos).

Los problemas de acomodación o convergencia en el uso del computador parecen ser una consecuencia del trabajo cercano exigente, y no del uso de la pantalla en sí misma.

Para cuidar la salud visual de la luz azul se recomienda:

-Activar los filtros de los dispositivos para minimizar la emisión de luz azul,

-Aplicar filtros protectores a los lentes correctivos con el fin de minimizar la exposición a luz azul y optimizar la calidad de la visión,

-Mantener una distancia de trabajo que brinde espacio suficiente para la visualización adecuada del contenido en pantalla,

-Balancear la iluminación ambiental natural y artificial para no tener exceso o insuficiencia de alguna,

-Usar lubricantes oculares que permitan mantener saludable la superficie ocular, y

-Hacer pausas, alejarse del dispositivo, caminar y observar a un punto lejano, disminuye el estrés visual, físico y mental.

Los aportes del optómetra Melo se publicaron en la edición 93 del boletín EnPlural, de la Dirección de Bienestar Universitario de la UNAL Sede Bogotá. (Información y foto Agencia de Noticias UNAL).

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