Dos mil muertos y mas de 400 mil desplazados deja hasta el momento la guerra en Georgia. Rusia, acusada por la Otan de uso excesivo de fuerza y de violar el territorio georgiano, continuó los bombardeos.
Entre domingo y lunes, la ciudad de Gori fue atacada «masivamente» por la artillería y la aviación rusas declaró el portavoz del ministro georgiano de Interior, Shota Utashvili.
Tambien, según el ministerio georgiano del Interior, en la madrugada de este lunes también fue bombardeado el aeropuerto internacional de Tiflis, causando «daños leves» a sus radares.
El vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, señaló que «la agresión rusa no debe quedar sin respuesta, y su continuación tendrá graves consecuencias para sus relaciones con EEUU».
El secretario general de la OTAN, el holandés Jaap de Hoop Scheffer, se declaro «consternado por el desproporcionado uso de la fuerza por parte de Rusia y la falta del respeto por la integridad territorial de Georgia», según dijo la portavoz de la organizacion, Carmen Romero.
Los líderes de la OTAN declararon en abril que Georgia sería un día miembro de la alianza militar dirigida por Estados Unidos, encolerizando a Moscú. Una fuente diplomática dijo que el ministro de Asuntos Exteriores de Georgia se reunirá el martes con los embajadores de la OTAN en Bruselas para discutir el conflicto.
Mientras tanto, el presidente ruso, Dmitri Medvedev, afirmó hoy que «ha concluido gran parte» de la operación militar para «imponer la paz» a la parte georgiana en la región separatista de Osetia del Sur.
«Tsjinvali (capital suroseta) está bajo control del reforzado contingente de paz ruso», aseguró Medvedev en una reunión con el ministro de Defensa, Anatoli Serdiukov, según la agencia rusa Interfax