Colombia lanzó en Europa un nuevo tipo de campaña contra la droga, insistiendo en las consecuencias para el medio ambiente de la deforestación destinada a sembrar campos de coca, explicó el jueves el vicepresidente, Francisco Santos.
«Es una forma nueva de ver el problema de la droga: sus consecuencias en el medio ambiente», indicó a varios periodistas, al margen de una visita al Parlamento europeo de Estrasburgo.
«Durante los últimos 15 años, Colombia ha perdido cerca de dos millones de hectáreas, el equivalente al tamaño de Eslovenia, de bosque virgen que ha sido remplazado por plantaciones de coca», explicó.
«Se percibe la cocaína como si fuera el champán de la droga, porque no tiene los estigmas de la heroína y de las anfetaminas que destruyen el cerebro. Pero queremos mostrar que no es inofensiva: tiene efectos dramáticos para el medio ambiente», principalmente para los pájaros.
El objetivo principal de esta nueva campaña europea son los niños, futuros consumidores potenciales, y los usuarios ocasionales de cocaína, cada vez más numerosos en Europa.
«Algunas personas tienen conciencia ecológica y el viernes se hacen una raya de coca y ayudan a destruir el medio ambiente: borran en una noche de fiesta todo el trabajo que hacen por proteger el medio», añadió Santos, asegurando que la producción de un gramo de coca destruye 4 m2 de bosque virgen.
Los niños son muy receptivos a estos argumentos, aseguró.
AFP