
El Gobierno de Israel, ha vuelto a cosechar fuertes críticas en un foro internacional en relación con la ofensiva militar en la Franja de Gaza, justificada como represalia por el lanzamiento de cohetes por parte de Hamas, y cuya lista de objetivos militares ha incluido hasta ahora, además de plazas fuertes del movimiento islámico, universidades, escuelas, centros de refugiados, los servicios de emergencia sanitaria, instalaciones de la ONU y de la Cruz Roja y otras ONG.
En esta ocasión, el escenario ha sido el Consejo de Derechos Humanos, reunido en Ginebra para analizar el ataque israelí en los territorios palestinos, que ha causado ya cerca de 800 muertos y miles de heridos
Aunque la reunión no sirvió para alcanzar algún tipo de acuerdo o emitir algún tipo de dictamen de censura contra los posibles crímenes de guerra, el organismo ha anunciado que seguirá debatiendo el lunes, ante el número elevado de intervenciones solicitadas por los países miembros.
Las palabras más duras fueron expresadas por el embajador palestino ante la ONU en Ginebra, Ibrahim Khraishi, quien calificó de «genocidio» la ofensiva militar en Gaza y cifró en más de 750 el número de muertos, «de los que 240 son niños y 90 mujeres».
«El 80% de fallecidos por los ataques son civiles y ello sin contar todas las víctimas que no han podido ser rescatadas y permanecen bajo los escombros», agregó.
Igual postura mantuvieron los países de Latinoamérica, representados por la delegación de Chile, que expresó su «repudio» ante el asesinato de civiles, especialmente de mujeres y niños, en Gaza.