Política

Vicepresidente venezolano dice que asesinatos en la frontera hacen parte de un plan desestabilizador

El asesinato de dos guardias venezolanos junto a la frontera colombiana, el pasado lunes, es parte de un «plan desestabilizador» vinculado con las bases militares que EE.UU. utilizará en Colombia, dijo hoy el vicepresidente venezolano, Ramón Carrizález.

El funcionario afirmó en una rueda de prensa que el atentado contra los guardias fue perpetrado por «paramilitares» a los que consideró «la punta de lanza» de la amenaza que para Venezuela y el resto de países suramericanos «es la instalación de las bases yanquis en territorio colombiano».

«Unas bases que claramente están orientadas a amenazar el territorio venezolano y el proceso revolucionario venezolano por las efectos que ha tenido en América Latina», añadió el vicepresidente, en la rueda de prensa en la ciudad fronteriza de San Antonio del Táchira.

Sobre el asesinato de los guardias, Carrizález dijo que hay un detenido de nacionalidad venezolana, tres personas ya identificadas que están siendo buscadas y varias armas decomisadas, una de ellas directamente implicada en los crímenes.

También afirmó que como consecuencia del atentado «se han incrementado las medidas de control, pero no hemos cerrado la frontera (con Colombia) oficialmente».

La intervención de Carrizález estuvo centrada en relacionar el acuerdo militar firmado por Colombia y EE.UU. para la utilización de las bases con el paramilitarismo y el crecimiento de la violencia en la región limítrofe con el territorio colombiano.

Recordó en ese sentido una serie de hechos como la reciente matanza en esa zona de once personas, la mayoría colombianos, que calificó de «paramilitares» y la detención de otras 10 por realizar actos vinculados, dijo, al «paramilitarismo».

Carrizález aseguró que los mensajes telefónicos interceptados a raíz del asesinato de los guardias revelan que hay «una relación directa» con el crimen múltiple registrado a finales de octubre.