La guerrilla del ELN aseguró que Estados Unidos conspira contra Venezuela desde una base de espionaje establecida en la frontera de Colombia con el país vecino.
La instalación estadounidense es una «base subterránea» construida en la sede del batallón militar Rebéiz Pizarro de Saravena, localidad del departamento limítrofe del Arauca, sostuvo el Comando Central (Coce) del ELN en un comunicado.
Desde allí «se conspira para desestabilizar la Revolución Bolivariana e intentar derrocar al presidente Hugo Chávez», afirmó el mando del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
En la nota, difundida hoy por su sitio en internet, el grupo insurgente sostuvo también que el Gobierno del presidente Álvaro Uribe ha permitido el ingreso de más de 200 militares y asesores estadounidenses en bases de Saravena, Caño Limón y Arauca, la capital del departamento petrolero y ganadero del mismo nombre.
«El presidente Uribe no sólo paramilitarizó la administración pública y narcotizó la economía araucana, sino que también entregó el territorio para la construcción de bases gringas», prosiguió el mando del grupo rebelde.
El ELN, que es la segunda guerrilla del país tras las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), hizo mención del acuerdo firmado a finales de octubre pasado por los Gobiernos de Bogotá y Washington, que facilita el acceso de tropas estadounidenses a por lo menos siete bases de este país andino.
«Más bases militares de Estados Unidos en territorio colombiano no son la salida ni para el conflicto interno andino y continental», advirtió la misma organización rebelde.
En la nota, el ELN se vanaglorió de las «heroicas batallas» que ha librado contra fuerzas regulares y paramilitares que han invadido el Arauca «para garantizar el saqueo a las compañías multinacionales».
Según los rebeldes, su más reciente victoria fue el rescate a sangre y fuego de «Pablo», del comando de la Dirección Nacional del ELN, por parte de unidades especiales del frente de guerra este del grupo en la ciudad de Arauca, el pasado octubre.
El rescate se produjo en momentos en que el jefe insurgente, detenido días antes, iba a ser trasladado por vía aérea a Bogotá.