Cuatro adultos y tres menores de edad incinerados fue el saldo que dejó el ataque a un bus por parte de la columna Mariscal Sucre de las Farc, en el municipio de Barbacoas, el pasado viernes 20 de noviembre.
El Director Regional de Medicina Legal de Nariño, Álvaro Hernández, aseguró este miércoles que «se hicieron estudios radiográficos y logramos establecer que eran siete cuerpos los que quedaron totalmente destruidos».
En las operaciones de levantamiento de los cadáveres participaron dos médicos y dos asistentes forenses. «Las muestras que tenemos de ADN se enviaron al laboratorio de genética en Cali para hacer las pruebas con los familiares para identificar qué cuerpo le corresponde a determinado familiar», sostuvo Hernández.
De acuerdo con las autoridades, los cuerpos se encontraban totalmente calcinados y la identificación se tendrá que dar sólo con pedazos de huesos.
El pasado martes las autoridades identifcaron a los autores de la masacre, como Edgar Antonio Rodríguez, alias Carraspo, y Marcial Nastacuas, alias Macarena.
Según los datos recopilados por la Policía, los subversivos actuaron bajo las órdenes de los cabecillas de la Columna Mariscal Sucre de las Farc, Antonio Villavicencio, alias Villavo, y Raúl Lucumí Carabalí, alias Alberto.
Este hecho fue denunciado ante la ONU y la Cruz Roja Internacional, a través de la Cancillería y el Ministerio de la Defensa, como un acto que transgrede el Derecho Internacional Humanitario.
El atentado se registró contra un bus que cubría la ruta Cali-Tumaco, entre Altaguer y Ricaurte, localidades de Nariño, en donde murieron seis personas, entre ellos dos menores de edad, luego de que el automotor fuera incendiado con los pasajeros en su interior.
La Policía ofreció una recompensa de hasta 100 millones de pesos por los autores materiales y hasta 500 millones de recompensa por información de la ubicación de los cabecillas de las Farc.