Hacia las siete de la mañana aterrizó el helicóptero que trajo desde la cárcel Nacional Modelo a David Murcia Guzmán, principal cerebro de la desaparecida comercializadora DMG, que de inmediato fue entregado a dos funcionarios de la DEA para subirlo al avión que lo trasladó a la ciudad de New York, para iniciar el juicio que le siguen en una corte Federal por lavado de activos.
Desde las cuatro de la mañana llegaron a la cárcel Nacional Modelo los efectivos de la Dijin para realizar todo el proceso de reseña y documentos que le informaba que iniciaba su viaje a los Estados Unidos.
Una vez terminada esta diligencia, afuera lo esperaba un Black Howk de la Policía Nacional para trasladarlo a la base aérea de la Policía en Catam al occidente de Bogotá, donde fue entregado a dos detectives de la DEA en Colombia, que lo esperaban con armas de fuego para que abordara la buseta que lo llevó hasta el hangar de esta agencia antidrogas en el aeropuerto El Dorado, indicó el general Luis Gilberto Ramírez calle Director de Investigación Criminal Dijin.
David Murcia Guzmán, con una mirada pasiva se despidió de los medios de comunicación que lo seguían desde cuando se bajó del helicóptero, hasta que finalmente se cerró la puerta blindada de una buseta de la Policía nacional que lo condujo al Hangar de la DEA, para emprender el viaje de cinco horas hasta la ciudad de New York.
Su extradición se había demorado por cuanto él pidió inicialmente que su esposa Joanne Ivette León Bermúdez y su señora madre Maria Amparo Guzmán de Murcia, fueran excluidas de toda investigación por la Fiscalía General de las Nación, a través de una negociación y colaboración directa con las autoridades colombianas.
De igual manera, tuvo que presentarse ante el Juzgado Cuarto Especializado Penal del Circuito el pasado 16 de diciembre para notificarse de la condena de 30 años y ocho meses de prisión, así como el pago de 50 mil, salarios mensuales legales vigentes como multa por los delitos de captación masiva y habitual de dineros, enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
La desaparecida comercializadora DMG captó dineros del público a través de la venta de tarjetas, entregando en corto y mediano plazo a sus supuestos acreedores dividendos hasta del 150% de lo invertido, registros que nunca entraron a un sistema contable y financiero del país, por el cual empezó a ser investigado por las autoridades de control del país.
Una vez recogida toda esta información, se estableció que el grupo DMG, recaudó en tan solo dos años un capital de más de mil millones de pesos, mediante la creación de nueve empresas con capitales y socios que tiempo atrás tan solo ostentaban salarios mínimos y poca solvencia económica.
Con base a todos estos datos, la Superintendecia Financiera realizó una investigación que concluyó que la comercializadora DMG captaba dineros del público de manera masiva e ilegal por lo cual expidió la resolución 1634 del 12 de septiembre de 2007 ordenando al grupo suspender la venta de las tarjetas y ha que devolviera a sus ahorradores los dineros captados.
El abogado de David Murcia Guzmán Robert Abreau, indicó que su cliente no colaborará con las autoridades norteamericanas, que sencillamente se presentará en la primera audiencia que se realizará el miércoles seis de enero en la Corte de New York por el delito de lavado de activos y que lo podría estar condenando a cerca de diez años de prisión.
El general Luis Gilberto Ramírez Calle director de la Dijin agregó que una vez se surtan los procesos jurídicos que se adelantan contra William Suárez, representante legal de DMG, se iniciarán los trámites para su envío a otra corte federal en Estados Unidos que lo pide en extradición, para que responda por los mismos delitos que David Murcia Guzmán.