–El papa Benedicto XVI abrió los actos los actos litúrgicos de la Semana Santa con la procesión de las palmas en la Plaza de San Pedro, en Roma, a la que asistieron cientos de miles de personas.
Benedicto XVI aseguró que no se verá intimidado por las «mezquinas habladurías» de la «opinión dominante» gracias a su fe en Dios, tras los diversos casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes y religiosos.
Sin hacer referencia concreta al escándalo, Benedicto XVI explicó que el hombre en ocasiones «cae en lo más bajo, a niveles vulgares» y «se sume en el pantano del pecado y la falta de honradez».
Sin embargo, recordó que «Cristo conduce a ayudar a los que sufren, a los abandonados hacia la fidelidad, aún cuando la situación se vuelve difícil», pero matizó que «no se pueden alcanzar grandes resultados sin grandes renuncias y duro ejercicio».
Olivos centenarios traídos de la sureña región italiana de Puglia (Apulia), ramas de olivos procedentes de la residencia papal de Caste Gandolfo, en el sur de Roma, y palmas procedentes de Elche (España) y Sanremo (Italia) adornan la plaza vaticana, donde entró el Pontífice en medio de los aplausos de los presentes.
Benedicto XVI, revestido con ornamentos rojos y portando el báculo, presidió la procesión, que salió de los palacios pontificios y se dirigió hacia el obelisco de Sixto V instalado en el centro de la plaza vaticana.
En la jornada en la que la Iglesia conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, el Papa llegó al recinto vaticano en medio del cántico «Hossanna.
Delante del obelisco, adornado con flores rojas y verdes, el Pontífice bendijo las palmas y las ramas de olivo, símbolos de la paz.
Después se leyó el Evangelio de Luca que narra la entrada de Jesús en la Ciudad Santa, tras lo cual la procesión, de la que forman parte laicos, sacerdotes, obispos y cardenales y cierra Benedicto XVI se dirigió hacia el altar mayor levantado en el atrio de la plaza vaticana para oficiar la misa.
La palma tejida que porta el Pontífice es un regalo de la localidad española de Elche. Mide más de dos metros de altura, pesa unos cinco kilogramos y está rematada por una insignia papal, formada por las llaves de San Pedro y la tiara.
En este día se celebra también la XXV Jornada Mundial de la Juventud, este año a nivel diocesano y que es la antesala de la que el año que viene se celebrará en Madrid.

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