Internacional

Gobierno afgano negocia con los talibán un final a la guerra

El Gobierno afgano y representantes de una de las principales facciones de los talibanes han iniciado conversaciones secretas de alto nivel para negociar un final a la guerra, según fuentes afganas y árabes citadas hoy en su edición digital por el diario ‘The Washington Post’.

Según el rotativo, que cita media docena de fuentes directamente relacionadas con el proceso y que han hablado bajo condición de anonimato, las conversaciones son continuación de las que concluyeron sin acuerdos hace más de un año y que tuvieron como anfitrión a Arabia Saudí.

El periódico insiste en destacar el carácter preliminar de las conversaciones con la facción talibán encabezada por el mulá Omar, de quien se supone cuentan con su autorización para hablar en nombre de la sura de Qüetta, con base en el suroeste de la provincia paquistaní de Baluchistán.

El diario destacó que los representantes de Omar han insistido públicamente en que las negociaciones son imposibles hasta que las tropas extranjeras se retiren de Afganistán.

Pero el ‘Post’ afirmó que la Qüetta ha comenzado a discutir un acuerdo amplio que incluiría la participación de algunas figuras de los talibanes en el Gobierno de Afganistán y el retiro de las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN en un plazo convenido.

Una de las fuentes aseguró que los citados interlocutores se toman muy en serio la búsqueda de una solución, aunque los portavoces de los talibán reiteran en público la exigencia de la salida de las tropas extranjeras.

Según esta versión, un extenso acuerdo contemplaría un calendario de retirada de las tropas internacionales simultáneo a la incorporación de algunas figuras del movimiento talibán en el Gobierno.

El portavoz del presidente afgano, Waheed Omer, ha rehusado confirmar o rechazar las informaciones sobre estos contactos. «Hubo contactos en el pasado y ahora podría haber unos directos o indirectos. Ha habido contactos regulares durante los últimos dos años», afirmó.

La explicación ofrecida por una de las fuentes sobre las motivaciones de los dirigentes talibán para emprender la negociación es el temor a quedar marginados con la promoción de elementos más radicales en el movimiento talibán que pudieran quedar fuera de su control.