Internacional

Reestructuran cúpula policial en Ecuador, luego de una semana de la rebelión

Una profunda reestructuración a la Policía de Ecuador anunció en las últimas horas el primer mandatario de este país, luego de un semana de haberse registrado los hechos que mantuvieron al presidente encerrado en un hospital y que dejó como saldo final la muerte de diez personas y otras 274 en delicado estado de salud.

«Se están reestructurando los mandos policiales y todas las cosas que fallaron» para detectar la sublevación, dijo Correa tras ser agredido ese día por los manifestantes y secuestrado en un hospital, de donde fue rescatado en una operación militar en medio de un cruento intercambio de disparos.

En su informe semanal de labores, el mandatario socialista señaló que está analizando la situación de la Policía y del país. «Nos dicen que todo está en calma», puntualizó y llamó a sus simpatizantes a que «no nos engañemos» en cuanto a perder de vista que se trató de un intento golpista.

El presidente Correa fue reiterativo al señalar que existió una organización paramilitar integrada por uniformados autodenominada Grupo Armado Policial (GAP), la cual habría participado en la insurrección.

«No permitiremos que aquí se nos formen grupos paramilitares ni nada de esa índole», indicó Correa y apuntó que «con todo el poder del Estado sabremos combatir esas expresiones de fanatismo y fascismo».

El último jueves se iniciaron los juicios penales contra supuestos responsables de la rebelión con la detención de 14 uniformados, incluido un coronel que era el jefe de la escolta legislativa, y un político de oposición.