–A una guerra entre bandas del narcotráfico se atribuye en principio la masacre de 14 personas en un campo de fútbol de la colonia Felipe Zelaya, sector de la Rivera Hernández, en San Pedro Sula, Honduras.
Un grupo fuertemente armado incursionó en el campo deportivo y disparo indiscriminadamente contra los presentes y luego se dieron a la fuga.
Fuentes policiales investigan si algunas de las víctimas pertenecen a bandas criminales que se dedican a actividades ilícitas, “narcomenudeo” y sicariato.
En el hecho se registraron ocho heridos, de los cuales cinco fueron trasladados al hospital Mario Catarino Rivas y los otros tres a un centro médico privado.
Se informó, preliminarmente, que el ataque estaba dirigido a miembros de la banda del Olancho o la banda de Los Carrión. Las bandas procuran controlar el mercado de drogas en el sector.
Según la Policía, los fuertes golpes asestados al narcotráfico han provocado que haya menos droga en la calle y, por tanto, los mafiosos pretenden eliminar la competencia en la distribución del producto disponible.
La masacre
La información preliminar que maneja la Policía es que al filo de las 3:30 de la tarde los sujetos departían a la orilla del campo de fútbol.
De repente, aparecieron varios criminales en un automóvil, quienes comenzaron a disparar a mansalva contra los presentes sin ninguna excepción, según relataron testigos.
En un intento de salvar sus vidas, los jóvenes agarraron sus motocicletas y bicicletas para escapar, pero los asesinos no les dieron tiempo y los rociaron de tiros.
Los cuerpos inertes de 10 hombres quedaron tendidos en la escena del crimen. Dos que intentaron huir fueron alcanzados y quedaron tendidos cerca de una de las calles aledañas a la instalación deportiva.
En tanto, cinco sujetos fueron trasladados al hospital Mario Catarino Rivas en la paila de un automóvil. Al menos tres expiraron en el trayecto y uno cuando recibía atención médica. Una persona más se encuentra en estado grave y recibe protección policial.
Agentes de la Policía Preventiva se desplazaron a la escena del crimen tras ser informados de lo ocurrido, pero ya era demasiado tarde porque los asesinos habían escapado.
Por su parte, equipos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) hicieron lo propio en las averiguaciones preliminares con el fin de establecer los móviles del sangriento suceso.
Al lugar también llegaron los altos mandos de la Policía Nacional de la zona norte, lo mismo que el viceministro de Seguridad Armando Calidonio.
La presencia de familiares de las víctimas y de curiosos no se hizo esperar, a los pocos minutos de la balacera llegaron al lugar y entre el llanto mencionaban los nombres de algunos de los fallecidos.
Calidonio dijo que la información preliminar que le proporcionaron sus subalternos es que un grupo de personas llegó al lugar por el lado del bordo y que hubo una fuerte cantidad de disparos.
Peritos forenses y fiscales del Ministerio Público se movilizaron hacia la sangrienta escena para reconocer los cadáveres, mientras que técnicos de la Sección de Inspecciones Oculares realizaron la requisa respectiva en busca de evidencias que servirán como elementos en el proceso investigativo.

