
Alemania dijo el miércoles tener fuertes evidencias de que militantes islamistas planeaban ataques en las próximas dos semanas y ordenó reforzar la seguridad en potenciales blancos como estaciones de trenes y aeropuertos.
El ministro del Interior, Thomas de Maiziere, dijo que la información emergió tras una serie de paquetes bombas enviados desde Yemen a blancos estadounidenses a fines de octubre, que coincidieron con envoltorios con explosivos mandados por militantes griegos a destinatarios que incluyeron a la canciller alemana, Angela Merkel.
En una conferencia de prensa repleta de periodistas en la sede su Ministerio en Berlín, de Maiziere dijo que la amenaza de seguridad en Alemania se elevó y que los servicios de inteligencia habían recibido indicios concretos de que se planeaban ataques para fines de noviembre.
«Hay razones para preocuparse pero no para la histeria», aseveró el ministro. «Obtuvimos más información relevante además de hallazgos anteriores que (…) justifican la visión de que estamos lidiando con una situación nueva», agregó.
El Gobierno no entregó detalles del complot, pero un reporte de prensa local indicó que funcionarios de seguridad sospechaban que un número de militantes operativos de Al Qaeda planeaban ataques en Gran Bretaña y Alemania.
De Maiziere dijo que le ordenó a la policía alemana reforzar las medidas de seguridad en posibles blancos como aeropuertos y estaciones de trenes, destacando que los hallazgos indicaban que militantes islámicos seguían planeando ataques contra el país.
«Los ciudadanos serán capaces de ver esas medidas policiales. Además de esto, hay muchas medidas que no podrán ver», afirmó. Agregó que «esto aplicará hasta nuevo aviso».
Alemania, que fue alertado por un servicio de inteligencia extranjero sobre el supuesto complot de noviembre, trabajaba de cerca con sus socios internacionales, dijo el ministro y agregó que como consecuencia los controles fronterizos podrían ser más estrictos.
De Maiziere señaló que la situación era comparable con la alarma de seguridad que rodeó las elecciones federales del país en el 2009, pero declinó dar precisiones sobre las amenazas.
«Entenderán que en el interés de llevar a cabo una investigación exitosa no sería muy inteligente hacer estas investigaciones tan públicas», explicó.
LIBRE DE ATAQUES HASTA AHORA
El periódico alemán Der Tagesspiegel reportó tras la conferencia de prensa que funcionarios de seguridad creían que entre dos y cuatro militantes de Al Qaeda estaban por realizar ataques en Gran Bretaña e Inglaterra, y que su arribo a Alemania era esperado para el 22 de noviembre.
Los ataques podrían enfocarse en lugares atiborrados de gente como mercados navideños y se cree que el militante Ilyas Kahsmiri los planeó desde su base en Pakistán, indicó el reporte.
De Maiziere, una figura importante en el Gobierno de centro-derecha de Merkel, inicialmente minimizó la amenaza el mes pasado, cuando Estados Unidos y Gran Bretaña emitieron advertencias de que Alemania y Francia podrían ser atacadas por Al Qaeda y militantes aliados.
No obstante, a inicios de este mes reconoció que había «indicios graves» de una amenaza a Europa y Estados Unidos.
Alemania se ha considerado a sí misma un potencial blanco por mucho tiempo debido a que cuenta con 4.590 soldados en Afganistán, el tercer mayor contingente de la fuerza internacional de 150.000 tropas que luchan contra la insurgencia talibana.
El país se ha librado de ataques terroristas de militantes islámicos, incluso pese a que líderes de los ataques del 11 de septiembre contra Estados Unidos en el 2001 eran estudiantes en Alemania.
De Maiziere dijo que Alemania y sus aliados harán todo lo que puedan para garantizar la seguridad pública. «No seremos intimidados por el terror internacional, ni en nuestra forma de vida ni en nuestra cultura o libertad», agregó. Reuters