El presidente Juan Manuel Santos afirmó hoy que si las Farc quisieran las liberaciones de cinco personas anunciadas por los rebeldes, podría ser mañana mismo porque de parte del gobierno está todo listo para la entrega.
En una entrevista con RCN, el presidente se refirió además a la renovada relación con Venezuela y su mandatario Hugo Chávez afirmando que la clave para reanudar los lazos con Caracas estuvo en «respetar las diferencias» de cada uno.
Las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron en un comunicado el 8 de diciembre que liberarían a tres militares y dos civiles, de los cuales el que más tiempo tiene de retención es un mayor de la policía, capturado en junio del 2007.
La ex senadora Piedad Córdoba ha dicho que, como en el pasado, el proceso de liberación toma unas semanas porque los guerrilleros deben primero hacer llegar las coordenadas del sitio donde se produce la entrega lo que toma tiempo. Las FARC ya han entregado a Córdoba en los dos últimos años 14 rehenes.
«Esperamos simplemente que nos digan las coordenadas e ir por los secuestrados. Ojalá sea a la mayor brevedad posible. Por el lado nuestro no hay ninguna demora», dijo Santos.
Para la entrega «no hay fechas. Estamos esperando a que las FARC digan cuándo. Y por eso ojalá sea lo más pronto posible porque si hay voluntad podría ser mañana mismo», agregó.
El mandatario fue interrogado en la radio RCN sobre cómo logró restablecer relaciones con Venezuela, apenas cuatro días después de asumir la presidencia el 7 de agosto, a lo que Santos dijo que en las relaciones con Caracas «estábamos en el peor de todos los mundos» desde mediados del 2009, cuando Chávez declaró congelados los lazos con Bogotá molesto por nuevos señalamientos de que apoyaba a las guerrillas.
Al asumir el cargo Santos recordó que dijo en su discurso que quería arreglar personalmente esos lazos con Caracas, «a lo cual respondió Chávez: ‘me parece muy bien. Voy para Colombia’; y fue el 10 de agosto» cuando el dirigente venezolano realizó su visita, recordó Santos.
Santos reveló que en ese primer encuentro le pidió «dos favores» al dirigente venezolano: «Primero, no me hable de paz. La paz es un problema colombiano…el día que necesitemos su ayuda y si la necesitamos, lo llamamos con mucho gusto…y segundo no me hable mal del (ex) presidente (Alvaro) Uribe porque me obliga a ir a defenderlo. Yo le tengo (a Uribe) lealtad, gratitud», aseguró Santos.
Y desde entonces Chávez «lo ha cumplido al pie de la letra. Es impresionante…a partir de eso comenzó un proceso de generación de confianza y de respeto por las diferencias», dijo. «Yo no voy a acabar pensando como el presidente Chávez…y él no va a acabar matriculándose (sumándose) en mi liberalismo democrático», pero cada cual respeta esas diferencias, dijo.
«Nos hemos entendido muy bien, cada vez mejor y yo creo que eso es lo que beneficia a Venezuela y a Colombia», añadió.
Santos expresó también su esperanza de que el Congreso de Estados Unidos apruebe en 2011 un tratado de libre comercio con Colombia, aunque afirmó que no quería ser «demasiado optimista».
