
Es importante comer bien, hacer actividad física, cuidar del cuerpo y el corazón. Estos son algunos hábitos saludables que los niños y niñas deben aprender desde pequeños para llevar un estilo de vida saludable y prevenir así problemas de salud, como: obesidad, sobrepeso, o enfermedad cardiovascular, entre otras que puede ser perjudicial para su vida adulta.
La Iniciativa Colombiana por un Corazón Saludable, es un convenio creado por estas tres organizaciones que le apuesta a la alianza entre salud y educación para promover en los niños, niñas y sus familias hábitos saludables de una manera divertida.
Dentro de sus propuestas le enseñan a las familias y los maestros colombianos a promover de manera sencilla un estilo de vida saludable, para incorporar la alimentación, la actividad física y el cuidado del cuerpo como parte de su cotidianidad.
Plaza Sésamo, la Fundación Cardioinfantil- Instituto de Cardiología y la Escuela de Medicina Monte Sinaí conscientes de la importancia de prevenir la enfermedad cardiovascular, e interesados por el bienestar de los niños, niñas y las familias, han diseñado una estrategia que le apuesta a un mejor futuro a través de la promoción de un estilo de vida saludable cuyos pilares son: la alimentación saludable, la practica diaria de actividad física y el cuidado del cuerpo y el corazón.
Primer paso, procurar una alimentación saludable que se basa en la variedad y el equilibrio, para el adecuado crecimiento y desarrollo de los niños y niñas. El equilibrio consiste en proveer los siete grupos de alimentos en las comidas diarias de una manera atractiva y divertida.
Jugar con los colores de los alimentos puede colaborar en la creación de recetas, la aceptación de diferentes tipos de alimentos y garantizar la variedad de nuetrientes. Diariamente se sugiere:
Más fruta y verdura. Consumir cinco raciones diarias de fruta o verdura.
Diferentes proteínas. Reducir el consumo de carne a dos o tres veces por semana y adicionar pescado en la misma proporción. Basta con comer cualquiera de estos una vez al día.
Cereales. Deben consumirlos diariamente en forma de arroz, pasta o pan.
Probar alimentos producidos en Colombia. Consumir frutas y verduras nacionales que sean cultivadas por los mismos niños y niñas para complementar su alimentación y aprovechar los productos de su región, tomando conciencia sobre su cultura.
Menos comida rápida. Limitar al máximo la comida rápida y empacada pues contiene mucha grasa y calorías innecesarias.
Beber más agua y menos gaseosas. Los jugos naturales pueden ser una buena alternativa pero deben consumirse sin agregarles azúcar adicional o mínima en caso de los jugos cítricos.
La alimentación balanceada se disfruta y se incorpora mejor cuando se realiza en familia por eso se aconseja:
Establecer horarios fijos para cada comida para lograr el metabolismo adecuado y regulado en el organismo.
Planear las comidas con antelación para que sean más equilibradas y completas.
Compartir al menos una comida familiar, donde los padres tengan la oportunidad de enseñarles por medio del ejemplo a los niños a comer de todo un poco y fomentar la unión familiar.
Hacer las comidas más originales y apetecibles donde se realicen platos diferentes para no caer en el aburrimiento y la saturación de los sabores.
Segundo paso, incrementar la actividad física en los niños. El juego, la danza, el baile y el deporte son aliados imprescindibles para el buen funcionamiento del organismo. Una hora de actividad física moderada al día ayuda a regular sensiblemente el índice de masa corporal (relación entre peso y estatura) de los niños y las niñas, incrementa su rendimiento escolar e incluso su estado de ánimo.
Por medio de la actividad física los niños y las niñas liberan toda la energía guardada en su organismo, al mismo tiempo que comparten con otras personas espacios diferentes para fortalecer su autoestima y diversificar su relación con el mundo. Al momento de llevarla a cabo hay que tener cuenta:
Intercambiar las actividades sedentarias por las actividades dinámicas debe hacerse paulatinamente y ser escogido libremente por los niños. Practicar actividad física o deportes en grupo muestra la interacción y diversión que se obtiene en su práctica.
Las familias y los maestros deben propiciar el interés en los menores para hacer cualquier actividad física, desde salir a caminar hasta practicar un deporte.
Diariamente, conviene guardar un espacio de tiempo exclusivo para la actividad física.
Organizar planes familiares al aire libre.
Convertir las actividades físicas en espacios inolvidables para fortalecer los vínculos familiares.
Tercer paso, Auto cuidado del cuerpo y el corazón. La conciencia del cuerpo comprende tanto lo físico como lo emocional. Enseñar la importancia de los sentimientos y las sensaciones corporales le permite entender al niño la complejidad del cuerpo. Es posible comprender que el cuerpo humano funciona como una “máquina” donde el corazón es el motor y parte vital de su funcionamiento, que cualquier síntoma que afecte e impida su actividad normal puede llevar a sufrir alguna enfermedad, por esa razón es importante:
Prestar atención a los sentimientos. Expresar los cambios de ánimo construye la autoestima y la relación personal entre todas las personas y los niños.
Prevenir las enfermedades. Tomar todas las precauciones para evitar los malestares corporales que puedan presentarse.
Seguir las recomendaciones médicas. Los médicos son los especialistas en el cuidado del cuerpo y conocen su funcionamiento.
Para conocer más sobre los hábitos saludables no se pierda Plaza Sésamo en Discovery Kids y Señal Colombia.