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Presidente Santos afirma que el país no soporta otro fiasco como el de la calle 26

El presidente Juan Manuel Santos notificó en las últimas horas que el país no soporta otro fiasco como el de la calle 26, ni más casos como la autopista del café o la doble calzada Bogotá-Girardot, que se disputan el trono de las obras de infraestructura con mayores sobrecostos en nuestra historia.

Los pronunciamientos los hizo el primer mandatario al responder a las críticas que le formuló el presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura Juan Martín Caicedo Ferrer, por la demora en la adjudicación y ejecución de algunas grandes obras preparadas desde el gobierno del presidente Alvaro Uribe.

“Me da mucha pena pero nosotros nos tomamos unos meses más para estudiar mejor y estructurar adecuadamente algunos proyectos que venían marchando”, advirtió el presidente Santos.

Recordó que hace unos meses vino a Colombia Mario Pezzini, el Director del Centro de Desarrollo de la (OECD), y mostró un cuadro comparativo de lo que se suponía que iban a costar las concesiones en el país y lo que realmente costaron.

Añadio que quedó muy impresionado pues dijo que «la diferencia, como ustedes saben, es abismal».

«Estamos trabajando por ello para que esta mala calificación que nos dio la OECD la corrijamos hacia el futuro, y entre todos, estoy seguro, podemos lograrlo. El objetivo no ha sido otro que ahorrarnos dolores de cabeza con obras inconclusas, desfinanciadas o insuficientes”, precisó.

Indicó que un buen ejemplo de esto fue la decisión de cambiar el diseño que estaba inicialmente previsto para la ampliación del Aeropuerto Eldorado.

“Vamos a entregar 70 mil nuevos metros cuadrados de aeropuerto a mediados del próximo año. Llegaremos a 180 mil metros cuadrados al fin de nuestro gobierno y se alcanzarán más 320 mil metros cuadrados en los años siguientes”, anotó.

El Mandatario recordó que también se habló de los “anticipos en los contratos de obra pública” y se dijo que “por cuenta de afanes mal administrados” se limitaron esos anticipos para contratos de obras afectando a empresas medianas de infraestructura.

“Aquí tengo que repetir mi frase: me da mucha pena, pero este mecanismo se usa internacionalmente para garantizar la ejecución de los contratos. El objetivo de esta política es pagar los contratos contra-entrega de obra y hacer negocios con empresas que tengan buenos respaldos financieros, lo que de alguna manera da mayor seguridad sobre la capacidad y seriedad de un socio”, explicó.

“Desafortunadamente –agregó–, también se han encontrado a contratistas sin capacidad de ejecución, que ni siquiera alcanzan a amortizar los anticipos, y por eso hoy se siguen viendo obras abandonadas, anticipos no utilizados, pérdidas de recursos públicos, caducidades y declaraciones de quiebra”.

“Yo entiendo, doctor Juan Martín, que usted tiene el deber de representar los intereses de todos los agremiados, y de defender a los eslabones más débiles de la cadena, pero yo estoy en la obligación de proteger los recursos de todos los colombianos”, aseveró.

En cuanto a una supuesta “falta de dinamismo en la gestión contractual” y “baja ejecución presupuestal”, el Presidente Santos señaló: “El problema es que la gestión contractual no sólo depende de la entidad contratante sino que también depende del contratista y de las condiciones contractuales”.

Sostuvo que la ejecución presupuestal depende de la entrega efectiva de avances en las obras por parte de los contratistas.

“Todos conocemos muy bien los casos de grandes proyectos que han presentado problemas por falta de diseños o de previsión en temas ambientales y prediales, además de líos jurídicos y presupuestos que no corresponden con el valor real de la obra. Para sólo darles un ejemplo: la vía Ánimas-Nuquí”.

El Mandatario destacó que la falta de diseños detallados condujo al fracaso de esta importante vía para el Chocó. No se estudiaron las fuentes de materiales y no se hicieron consultas previas. El resultado: miles de millones de pesos “parqueados” en un proyecto que lleva paralizado más de un año.

El Presidente Santos hizo además un llamado para agilizar el ritmo de ejecución de las obras.

“Así como exigen, con mucho de razón, una gestión contractual eficiente de parte nuestra, debo pedirles que agilicen el ritmo de ejecución de las obras y así dinamicemos la economía con los pagos que les hará la Nación”, afirmó.

Indicó que para resolver demoras por parte del antiguo Inco en la expedición de permisos, “creamos una mesa conjunta entre los ministerios de Transporte, Interior y Ambiente, que ya se están reuniendo periódicamente para revisar los casos críticos”.
Respecto a la demora en el pago de deudas relacionadas con garantías de tráfico, fallos judiciales adversos al Inco y sobrecostos de predios, sostuvo que “estamos trabajando con Hacienda para encontrar fondos adicionales y pagar estas deudas”.

Sobre “la cultura del mantenimiento”, recordó que el doctor Caicedo Ferrer ha pedido aclarar si la responsabilidad de mantener las vías regionales es de la Nación o de los entes territoriales.

“El Gobierno apoya pero no sustituye la responsabilidad de los entes territoriales sobre su infraestructura. Pero, en todo caso, no es algo que las regiones tengan que hacer con las uñas, porque el país ya cuenta con la histórica reforma a las regalías. Ahí también hemos cumplido”, sostuvo.

El Jefe de Estado afirmó que gracias a esta reforma, las regiones contarán, a partir del próximo año, con cuantiosos recursos para financiar sus proyectos de infraestructura

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