
Dos enormes agujeros negros, con una masa de casi 10.000 millones de veces superior a la del Sol, fueron descubiertos por un grupo de científicos, según publica la revista “Nature”.
Según los expertos, encabezados por Chung-Pei Ma, de la universidad de California (Estados Unidos), son mucho más grandes de lo que se había predicho mediante extrapolaciones de los atributos de las galaxias anfitrionas.
Estos agujeros negros, localizados en dos enormes galaxias elípticas a unos 270 millones de años luz de la Tierra, fueron descubiertos gracias al telescopio Gemini de Hawai, adaptado con lentes especiales que permiten detectar el movimiento anómalo de estrellas que se mueven cerca de los agujeros negros y que son absorbidas por estos.
El hallazgo sugiere que los procesos que influyen en el crecimiento de las galaxias grandes y sus agujeros negros difieren de los que afectan a las galaxias pequeñas.
Y en estos casos el tamaño si importa. Según los científicos, uno de los agujeros, el NGC 3842, alberga en su centro un agujero negro con una masa equivalente a 9,7 millones de masas solares, mientras que el otro, NGC 4889, podría tener una masa igual o superior.
Los expertos consideran que estos enormes agujeros tienen la capacidad no sólo de devorar planetas y estrellas sino también pequeñas galaxias.
