
Un verdadero conflicto de género viven los estudiantes de un colegio de Bolivia en donde los padres de los alumnos de una institución que tradicionalmente ha recibido sólo a varones, pusieron como condición para el ingreso de mujeres que éstas se corten el pelo y vistan como hombres.
El hecho se está presentando en el Colegio Nacional Bolívar de Cochabamba, 400 km al este de La Paz, luego que las directivas del colegio determinaran dejar ingresar a mujeres para que estudien en el plantel.
“Sólo se va a aceptar a cinco de las señoritas (de las ocho que siguen inscriptas), pero además con la condición (…) de cortarse el cabello y vestirse de pantalones, o sea fungir de hombres, esto sigue siendo discriminación”, dijo Félix Cárdenas, representantes de los padres de familia.
Según denunció la ONG independiente Asamblea Permanente Derechos Humanos de Bolivia (APDHB), desde la semana pasada, ocho alumnas inscriptas en ese colegio son rechazadas, incluso con violencia, por sus compañeros y los padres de éstos,
Inicialmente eran diez las registradas, pero dos alumnas ya desertaron por la presión, especialmente de las madres de sus compañeros.
Es que la situación ha sobrepasado los límites, al punto que el pasado viernes las madres de 500 alumnos del colegio Bolívar forcejearon con la policía al grito de “¡No queremos mujeres!”.
El principal argumento eximido por los protestantes es que si se reciben mujeres, se acaba con la tradición de 99 años de educar sólo varones.
