En el marco de una sesión plenaria en Cartagena, la VI Cumbre de las Américas terminaría a puerta cerrada sin la posibilidad de que los jefes de Estado suscriban el acuerdo final; teniendo en cuenta que desde un comienzo Estados Unidos y Canadá, se ha mostrado renuente en el tema de Cuba.
Recordemos que el país del norte y su gran aliado en el continente, Canadá, se han opuesto a las iniciativas de los demás países , porque justifican que abrir la puerta a Cuba es ir contra la cláusula democrática que se aprobó en la Cumbre de Québec (2001).
Las dos cumbres anteriores, en Mar del Plata (2005) y Puerto España (2009), terminaron sin declaración, también por posturas irreconciliables en algunos de los temas propuestos.
Durante la instalación de este magno evento, estaba programado para que se realizara abiertamente, con el fin de que las intervenciones de los presidentes y primeros ministros pudieran escucharse, pero como hecho particular, es la primera vez en la que los debates de los jefes de Estado y de Gobierno no han sido públicos.
Sin explicación oficial alguna, se hizo a puerta cerrada, aunque por las declaraciones de algunos asistentes se supo que no hay consenso respecto a la propuesta de incluir unos párrafos sobre Cuba en la declaración final, que recojan lo que presidentes como Evo Morales de Bolivia, Daniel Ortega de Nicaragua o el mismo Hugo Chávez de Venezuela han expresado en el sentido de no volver a convocar esta Cumbre, si no se invita a la Isla.
El cierre de la actual Cumbre en Cartagena terminaría entonces con el mismo destino de lo que fueron las cumbres de Mar del Plata (2005) y Puerto España (2009), sin declaraciones finales, precisamente por los mismos hechos, por puntos de vistas de algunos mandatarios que participaron en estas dos citas internacionales.
Desde un comienzo Ecuador ha tenido la intención de boicotear la Cumbre, por lo que el mismo presidente Juna Manuel Santos tuvo que viajar a Cuba para hablar con el actual presidente Raúl Castro, para explicarle el porqué la Isla no había sido incluida en la lista de invitados, pero sin resultados favorables.
Finalmente y con su manera “arrogante” de expresarse, el mandatario de Ecuador la dijo no a la cita continental, posición que fue copiada también por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien se quedó en Managua, bajo el pretexto de solidarizarse con la Isla.
El presidente de Colombia Juna Manuel Santos ha defendido la necesidad de que esta sea la última cumbre de las Américas sin Cuba y lo mismo han dicho las presidentas de Brasil, Dilma Rousseff, y Argentina, Cristina Fernández, entre otros.
Mientras tanto el mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, ha reconocido que el aislamiento de Cuba es una secuela de «la guerra fría», pero no da su brazo a torcer en sus exigencias de democracia real.
Para este domingo, los presidentes tendrán un «retiro», se harán la foto de familia, firmarán los documentos y clausurarán la Cumbre, tras lo cual habrá una rueda de prensa.
Los otros temas que versaran en la Cumbre girarán en torno a la pobreza e inequidad, desastres naturales, seguridad, integración física y acceso a las nuevas tecnologías, todos del máximo interés para los habitantes de la región.
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