
Mitt Romney se alzó con la victoria en las votaciones primarias que se realizaron el martes en el estado de Texas, convirtiéndose de esta manera en el candidato del Partido Republicano por las elecciones presidenciales.
Romney declaró que siente honrado por el apoyo de los estadounidenses, por lo que agradeció los sufragios que avalaron su candidatura.
«Me honra que los estadounidenses de todo el país hayan dado su apoyo a mi candidatura me siento muy honrado por haber ganado los delegados suficientes para ser el candidato del Partido Republicano en 2012», señaló el ex gobernador de Massachusetts.
«Nuestro partido se ha unido con el objetivo de superar los fracasos de los últimos tres años. No tengo ilusiones sobre la dificultad de la tarea que tenemos ante nosotros, pero sean cuales sean los desafíos que hay por delante, no conseguiremos nada menos que devolver a Estados Unidos al camino del pleno empleo y la prosperidad», agregó Romney.
El ahora candidato republicano manifestó que «Estoy seguro de que el 6 de noviembre –fecha de las presidenciales– nos uniremos como país y comenzaremos el duro trabajo de cumplir con la promesa estadounidense de devolver a nuestro país su grandeza».
El candidato republicano ahora debe convencer a los conservadores que todavía dudan de él mientras persuade a los electores indecisos de que puede hacer un mejor trabajo que el actual presidente para solucionar los problemas económicos del país. En Obama enfrenta a un candidato con buenas bases y un equipo de campaña probado en una elección que estará fuertemente determinada por la economía.
«Son estos indicadores económicos los que sacarán cualquier cosa bueno o mala que Romney potencialmente obtenga de las elecciones primarias», observó Josh Putnam, profesor asistente de ciencias políticas en el Davidson College y autor del blog Frontloading HQ.
Santa Fe con agencias

