
A partir de este miércoles, iniciará la Cumbre sobre Desarrollo Global Río+20 que reunirá casi 120 jefes de Estado en Río de Janeiro, Brasil. El evento hace referencia a las dos décadas que han pasado desde que los principales líderes mundiales se reunieran en este mismo lugar en la llamada ‘Cumbre de la Tierra’.
A partir de ese moemento las preocupaciones sobre el cambio climático y la deforestación han dejado de ser lejanas para capturar finalmente la atención del mundo, lo que ha permitido la firma de un tratado global sobre biodiversidad y un proceso de toma de decisiones que dio lugar en su día a la suscripción del Protocolo de Kioto.
Sin embargo, el foco mundial está puesto en la actualidad en la crisis económica y no en la ambiental en la toma de decisiones que allanaron el camino para la suscripción del Protocolo de Kioto. Sin embargo, ahora, la preocupación de los líderes globales está puesta en otro lado. Por eso, aunque se prevé que más de 50.000 personas lleguen a Río de Janeiro para participar se esperan pocos resultados concretos.
El mejor de los escenarios, supondría una clarificación de las llamadas «metas para un desarrollo sostenible», un conjunto de objetivos económicos, ambientales y sociales cuyos defensores creen que podrían llevar al mundo hacia el camino del desarrollo.
Ante una posible desviación del foco, el negociador principal de Brasil, Luiz Alberto Figueredo, ha advertido de que el encuentro tiene el objetivo de realizar una reflexión en el largo plazo y no sobre crisis que podrían ser resueltas en uno o dos años.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, así como los máximos responsables de Alemania y Gran Bretaña, no acudirán a la cita, además del mandatario de Paraguay, Fernando Lugo, quien decidió en las últimas horas no viajar a territorio brasileño debido a la difícil situación que atraviesa su país.
Santa Fe con AgenciasEste miércoles Río de Janeiro recibe la cumbre Río+20
A partir de este miércoles, iniciará la Cumbre sobre Desarrollo Global Río+20 que reunirá casi 120 jefes de Estado en Río de Janeiro, Brasil. El evento hace referencia a las dos décadas que han pasado desde que los principales líderes mundiales se reunieran en este mismo lugar en la llamada ‘Cumbre de la Tierra’.
A partir de ese moemento las preocupaciones sobre el cambio climático y la deforestación han dejado de ser lejanas para capturar finalmente la atención del mundo, lo que ha permitido la firma de un tratado global sobre biodiversidad y un proceso de toma de decisiones que dio lugar en su día a la suscripción del Protocolo de Kioto.
Sin embargo, el foco mundial está puesto en la actualidad en la crisis económica y no en la ambiental en la toma de decisiones que allanaron el camino para la suscripción del Protocolo de Kioto. Sin embargo, ahora, la preocupación de los líderes globales está puesta en otro lado. Por eso, aunque se prevé que más de 50.000 personas lleguen a Río de Janeiro para participar se esperan pocos resultados concretos.
El mejor de los escenarios, supondría una clarificación de las llamadas «metas para un desarrollo sostenible», un conjunto de objetivos económicos, ambientales y sociales cuyos defensores creen que podrían llevar al mundo hacia el camino del desarrollo.
Ante una posible desviación del foco, el negociador principal de Brasil, Luiz Alberto Figueredo, ha advertido de que el encuentro tiene el objetivo de realizar una reflexión en el largo plazo y no sobre crisis que podrían ser resueltas en uno o dos años.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, así como los máximos responsables de Alemania y Gran Bretaña, no acudirán a la cita, además del mandatario de Paraguay, Fernando Lugo, quien decidió en las últimas horas no viajar a territorio brasileño debido a la difícil situación que atraviesa su país.
Santa Fe con Agencias
