
Las autoridades de esta isla, ubicada en Oceanía, detuvieron a un grupo de sectarios, acusados de asesinar a siete personas con el fin de comer sus cerebros y preparar una sopa con sus penes.
«Comimos crudos sus cerebros y llevamos partes de sus cuerpos, como el hígado, el corazón, el pene y otras a la ‘hausman’ (la vivienda de los hombres en el pueblo) para que nuestros jefes creen poderes a partir de ellas», señaló uno de los implicados en el caso.
Así mismo, de acuerdo con testimonios de los dirigentes del grupo publicados por el diario The National, “su objetivo era combatir y atrapar a los brujos acusados de malas artes”.
La Policía de Papúa Nueva Guinea señaló que desde abril del presente año “estos individuos venían matando personas con ayuda de cuchillos que creían dotados de poderes sobrenaturales”.
Las detenciones se produjeron la semana pasada en el pueblo de Biamb. Ocho de los detenidos son mujeres.
Con información de AFP.
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