La Hepatitis C es un virus que afecta principalmente el hígado, su transmisión se relaciona con transfusiones de sangre, la drogadicción intravenosa y en algunos casos tatuajes y piercings. En Colombia la principal causa de contagio es la transfusión sanguínea antes del año 1994 cuando no existían en el país las pruebas suficientes en los bancos de sangre para detectar el virus.
En el 70% de los casos es una enfermedad que se convierte en crónica, es decir, persiste a través del tiempo sin curarse, inflamando al hígado y generando una descompensación funcional que puede provocar cirrosis o cáncer hepático.
Cifras de la Organización Mundial de la salud estiman que en el mundo hay 170 millones de infectados. Aunque en Colombia se desconoce la cifra exacta de pacientes, nuestro país es considerado de prevalencia baja con un registro de 150 mil a 200 mil contagiados, en su mayoría con el genotipo 1 de la enfermedad, considerado el más resistente al tratamiento.
“En los últimos 10 años se manejó un tratamiento específico con Interferón Pegilado y Ribavirina cuya efectividad fue del 40%; recientemente se logro desarrollar una nueva familia de inhibidores de la proteasa, con la cual se ha conseguido duplicar la respuesta del paciente y eliminar la presencia del virus en el 80% de los pacientes”, explica el médico hepatólogo Víctor Idrovo.
Un nuevo tratamiento
Telaprevir, constituye un importante avance que favorece la calidad de vida de quienes padecen Hepatitis C. Ha demostrado tasas de curación que no se presentaban con los tratamientos anteriores y reducen el tiempo de exposición al medicamento de 1 año a 6 meses en algunos casos, con lo que se disminuyen los efectos secundarios del tratamiento, al tratarse de una duración menor del tratamiento.
Como todos los medicamentos, puede ocasionar eventos secundarios en el sistema osteomuscular, hematopoyético y la piel. También puede causar, fiebre, malestar general. Estos eventos secundarios son manejables y solo en pocos casos requieren de la suspensión del tratamiento.
“La nueva molécula es un medicamento suficientemente tolerable para como continuar el tratamiento hasta la desaparición del virus del cuerpo del paciente”, complementa el doctor Idrovo.