
El gerente de Transmilenio, Fernando Sanclemente Alzáte confirmó esta mañana a través de Radio Santa Fe que el frenazo que provocó ayer el choque de dos articulados fue causado por un indigente que se metió imprudentemente en el carril exclusivo del sistema.
En cuanto al hecho de que uno de los buses se hubiese partido en dos, al romperse el fuelle intermedio, el gerente dijo que será objeto de una rigurosa investigación en la que intervendrán técnicos de los fabricantes de los vehículos, esto es la Mercedes Benz de Alemania y la Volvo de Suecia, asi como expertos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes y de la misma empresa Transmilenio.
En total serán revisados 314 buses, que ya tienen 300 mil kilómetros de servicio y cuya vida límite útil es de un millón y medio de kilómetros.
Como lo informó oportunamente el Noticiero Santa Fe, ayer en la mañana en la troncal de la Autopista Norte, sentido norte-sur, a la altura de la calle 132, un bus de Transmilenio se partió en dos luego de chocar por detrás al otro, dejando 18 personas heridas, algunas de consideración, por lo cual tuvieron que ser hospitalizadas.
El gerente de Transmilenio dijo que de acuerdo con la versión del conductor del articulado causante del accidente y de los mismos pasajeros, un habitante de calle se atravesó intempestivamente en su trayectoria y para evitar atropellarlo frenó en seco, por lo cual fue embestido por la parte trasera por el otro bus, con las consecuencias ya conocidas.
Advirtió que el vehiculo avanzaba a 50 kilómetros por hora, por debajo del límite máximo, que es de 60 kilómetros, es decir, no iba con exceso de velocidad.
Además, Sanclemente Alzáte consideró “atípica” la situación que presentó el articulado al cual se le partió el fuelle, en los 12 años que lleva en funcionamiento el sistema, pero advirtió que de todas maneras se hará una revisión rigurosa aunque en forma gradual de toda la flota, para establecer las reales causas del percance.
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