Los tres policías y los dos civiles, acusados de alterar la escena del crimen del grafitero Diego Felipe Becerra, se declararon esta mañana inocentes, pero la fiscalía pidió al juez del caso su encarcelamiento por haber pruebas que confirman que trataron de desviar la investigación y favorecer a su compañero, el patrullero Wilmer Alarcón, autor de la muerte del joven.
Los uniformados procesados, el subteniente Rosemberg Madrid Orozco, el subintendente Juan Carlos Leal Barrero y el patrullero Nelson Rodríguez, no aceptaron los cargos y se declararon inocentes en desarrollo de la audiencia celebrada esta mañana en el complejo judicial de Paloquemao.
Igual actitud asumieron el abogado Héctor Hernando Ruiz y el conductor de buseta Jorge Eliecer Narváez, quienes fueron vinculados al proceso, el primero por estar implicados en la alteración de la escena del crimen y el segundo, por rendir un testimonio falso en torno a que el grafitero había participado poco antes en un asalto a los pasajeros del automotor que él conducía.
