Una joven identificada como Belen Langdom se convierte en la cuarta víctima mortal que dejó una estampida humana que se registró durante una fiesta de Halloween el pasado miércoles en la capital española.
Belén Langdon es la última víctima mortal de la avalancha humana que se originó en un túnel de acceso del pabellón Madrid Arena durante una macrofiesta de Halloween el jueves. Sus padres, que el día de la tragedia se encontraban en Brasil, regresaron rápidamente a Madrid este viernes para visitar a su hija en el hospital.
Todavía queda otra joven en situación de gravedad, María Teresa Alonso, de 20 años, que se encuentra grave pero estable.
Belén Langdon tardó en ser identificada correctamente porque su huella dactilar no coincidía con el DNI con el que ingresó al Madrid Arena. Sólo los mayores de edad estaban autorizados a entrar a la fiesta.
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella anunció que no habrá más fiestas multitudinarias en empresas del Ayuntamiento, y ya se ha adelantado a posibles reclamos judiciales advirtiendo que el Ayuntamiento abrirá una demanda judicial si se concluye en las investigaciones del caso que hubo irregularidades por parte de los organizadores.
Otra grande polémica que ha generado la tragedia ha sido la constatación de que había menores en la fiesta. Belén Langdon era una de ellas. Pese a que la empresa municipal aseguraba que se mantuvieron controles estrictos de seguridad, varios testigos han asegurado que no se les requirió ningún tipo de identificación para ingresar a la fiesta.
Santa Fe con agencias


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