
La Procuraduría General de la Nación confirmó en las últimas horas que dos coroneles de la Policía están siendo investigados por su presunta implicación en el crimen del grafitero Diego Felipe Becerra, hecho por el cual fue destituido e inhabilitado por 15 años el agente Wilmer Alarcón, como autor material del homicidio.
Los coroneles involucrados en la investigación son Nelson de Jesús Arévalo, comandante de la Estación de Suba y José Javier Vivas, entonces subcomandante de la Policia de Bogotá.
También están siendo investigados por el mismo caso, el subteniente Juan Carlos Leal y los patrulleros Nelson Rodríguez Castillo y Freddy Navarrete.
Todos estos uniformados fueron vinculados a la investigación por supuestamente haber participado en la alteración de la escena del crimen para hacer creer que el patrullero Alarcón había disparado en defensa propia contra el grafitero Diego Felipe Becerra.
Como se recuerda, los hechos se registraron el 19 de agosto del año 2011, cuando el muchacho, de 17 años, pintaba un grafitis en un puente vehicular de la Avenida Boyacá con calle 116, al norte de la capital de la republica.
El patrullero Wilmer Alarcón le disparó al menor por la espalda con su arma de dotación y luego se montó una película para desviar la investigación y hacer creer que el policia habia actuado en defensa propia.
Dentro del proceso penal por el crimen del grafitero, además del patrullero Alarcón, están detenidos el subteniente de la Policía, Rosemberg Madrid Orozco, el subintendente Juan Carlos Leal Barrera, el patrullero Nelson Daniel Rodríguez, el abogado Héctor Hernando Ruiz Echavarría y el conductor de una buseta de servicio público, Jorge Eliécer Narváez, quien aseguró que el grafitero habia participado poco antes en un atraco a los pasajeros del vehiculo.
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