
El secretario general de la ONU pidió el martes un alto el fuego inmediato en la Franja de Gaza, mientras la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, se dirigía a la región con el mensaje de que una escalada en este conflicto que ya dura una semana no interesa a nadie.
No obstante, el lanzamiento de cohetes palestinos y los ataques aéreos israelíes continuaron por séptimo día.
Miembros de Hamás dijeron que habían disparado 16 misiles en la ciudad israelí de Beersheba, en el sur del país, después de que el Ejército israelí apuntara contra unos 100 sitios de Gaza durante la noche, incluidos almacenes de munición y la sede en Gaza del Banco Nacional Islámico.
Unos 110 palestinos han muerto en una semana de combates, la mayoría de ellos civiles, incluidos 27 niños. Tres israelíes murieron la semana pasada cuando un misil lanzado desde Gaza impactó contra su casa.
En El Cairo, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió un alto el fuego inmediato y dijo que una operación terrestre israelí en Gaza sería «una escalada peligrosa» que debe evitarse.
Se reunió en la capital egipcia con el jefe de la Liga Árabe, Nabil Elaraby, y posteriormente tenía previsto encontrarse con el presidente egipcio Mohamed Mursi, antes de viajar a Israel para unas conversaciones con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Los líderes de Israel sopesaban los beneficios y riesgos de enviar tanques e infantería al densamente poblado enclave costero dos meses antes de las elecciones israelíes, e indicaron que preferirían un camino diplomático respaldado por las potencias mundiales, incluidos el presidente estadounidense Barack Obama, la Unión Europea y Rusia.
La Casa Blanca dijo que Clinton se dirigía a Oriente Medio para unas conversaciones en Jerusalén, Ramala y El Cairo para intentar calmar el conflicto. Fuentes israelíes dijeron que esperaba reunirse el miércoles con Netanyahu.
Netanyahu y sus principales ministros debatían sus próximos movimientos en una reunión que se prolongó hasta las primeras horas del martes.
«Antes de decidir sobre una invasión terrestre, el primer ministro intenta agotar las iniciativas diplomáticas para ver si puede lograrse un alto el fuego a largo plazo», dijo un funcionario israelí hablando bajo condición de anonimato, tras la reunión.
Una delegación de nueve ministros árabes, liderados por el ministro de Relaciones Exteriores egipcio, se iba a reunir más tarde, en una muestra más de la creciente solidaridad árabe con los palestinos.
Cualquier solución diplomática puede pasar por Egipto, el otro vecino de Gaza, donde el derrocamiento de Hosni Mubarak y la elección de Mursi forman parte de unos cambios drásticos en Oriente Medio, gestados a través de levantamientos y que afectan ahora al conflicto entre palestinos e israelíes.
Mursi, cuyos Hermanos Musulmanes fueron mentores de los fundadores de Hamás, recibió una llamada de Obama el lunes en la que se le decía que el grupo debe frenar el lanzamiento de cohetes contra Israel – respaldando la postura de Israel al lanzar la ofensiva la semana pasada. Obama, según fue citado por la Casa Blanca, lamentó también la muerte de civiles, que han sido predominantemente palestinos.
«Los dos dirigentes hablaron de formas para reducir la escalada en Gaza, y el presidente Obama subrayó la necesidad de Hamás de dejar de lanzar cohetes contra Israel», dijo la Casa Blanca, añadiendo que el presidente había llamado también a Netanyahu.
«En ambas llamadas, el presidente lamentó la pérdida de vidas de civiles israelíes y palestinos». Reuters
