
Como resultado de labores de inteligencia adelantadas por hombres de la Tercera División del Ejército, fue posible la localización de un escondite ilegal de propiedad de terroristas de las Farc.
En el lugar se hallaban ocultas 830 unidades de munición de diferente calibre, que de acuerdo a las investigaciones pertenecían a miembros de la cuadrilla Jacobo Arenas que delinquen en el departamento de Cauca.
Las operaciones estuvieron a cargo de tropas adscritas al Batallón de Combate Terrestre N 153, quienes se encontraban desplegadas en un sector conocido como Chirriadero, en jurisdicción del municipio de Morales.