
Frente a las cifras de la FAO que presentan un déficit de casi el 50% de médicos veterinarios, el sector educativo del país preocupado admite que en el ejercicio de un crecimiento económico que vive el país y que parte de ello se encuentra en el agro y la ganadería, los médicos veterinarios se quedan en la ciudad.
La alianza entre la academia y la empresa, empieza haberse más que necesaria debido al desconocimiento que poseen los profesionales, quienes también por comodidad técnica prefieren desarrollar su campo de acción en las grandes ciudades y no se ve más allá del potencial económico su aporte a sectores importantes de desarrollo en el país.
En el caso de la carrera de medicina veterinaria, Irene Nieto, Directora del programa de pregrado en medicina veterinaria de Uniagraria, señala “Es importante que cuando ingresamos a la universidad, la Institución manifieste ampliamente cuáles, cuántos y por qué de los muchos campos de desarrollo económico en los que podemos rendir”, a su vez, Carlos Osorio, Gerente Técnico de Fedegan, advirtió “Existen algunas debilidades de la profesión en el ejercicio, falta todavía más capacidad para dar resultados y frente a esta coyuntura en el sector, el veterinario es un valor importante económico, para Fedegán un médico veterinario es un asesor de empresa que produce alimentos utilizando una oferta ambiental”, puntualizó.
Se considera que mas allá de una práctica profesional, los temas como la inocuidad, biodiversidad, seguridad de hatos, son especialidades que requiere el sector de la ganadería; los egresados en esta área deben saber que hay otros aspectos más allá y frente al negocio ganadero, teniendo en cuenta que los resultados no se ven al instante se debe conocer el mercado y las exigencias de cada sector, “si la finca produce leche, por ejemplo, hay que saber de antemano cuáles son los requerimientos de la empresa a la que se le vende la leche y cuáles son los parámetros de esta producción”, admitió Osorio, quien enfatiza que si bien es cierto el campo y su ganadería no están en crisis económica, es una parte importante del país que genera crecimiento y por ende demanda atención,
Uniagraria por su parte, entregó unas cifras de la FAO sobre el sistema cálculo de necesidades de veterinarios en un país en el campo.
Registrados con tarjeta profesional en Colombia según Comvezcol, Entidad rectora del ejercicio ético profesional, hay en medicina veterinaria 7.205 y médicos veterinarios zootecnistas 9.471, lo que indica un déficit de la mitad.
Según Fedegan, en el caso del sector existen cerca de 500 mil predios en todo el país que desarrollan actividades ganaderas, de esos aproximadamente el 70% son predios de menos de 50 animales, lo que significa que son pequeños productores que necesitan apoyo estatal, (servicios de buena calidad) que se vienen prestando en términos de asistencia técnica con las Umatas y ahora el Ministerio de Agricultura que financiará conjuntamente con los municipios iniciando con el 30% de estos asistencia técnica para pequeños productores, se espera que esta cobertura incremente gradualmente hasta el cubrimiento total de los municipios de Colombia y en la medida en que crezca este proyecto se generará más campo de acción y se requerirá más profesionales, “Frente a la proporción de predios existentes y los profesionales que hay en el sector si es notable que faltan médicos”, admitió Osorio.
Ante este panorama, los directivos de la Uniagraria afirman que es importante tener en cuenta la necesidad de tener más profesionales que garanticen el desarrollo y la producción sostenible en el campo y que a su vez aseguren las prácticas sanitarias requeridas para acceder a más mercados en el mundo.

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