
Las autoridades señalaron que en las últimas horas se elevó a 23 el número de niños envenenados por un insecticida que terminó en la comida de su escuela, lo peor es que se cree que balance es provisorio, por lo que se esperan más víctimas.
Además, al menos 30 niños siguen hospitalizados, muchos de ellos en graves condiciones. Los niños, de entre 4 y 12 años, fueron llevados al hospital, donde muchos de ellos murieron.
La tragedia desencadenó violentas protestas populares, según medios locales.
El martes, después de comer, los niños de la escuela elemental del pueblo Jajauli, a 100 kilómetros de Patna, comenzaron a tener graves manifestaciones de envenenamiento y fueron hospitalizados, pero no se puedo evitar la muerte de al menos 20 de ellos.
La tragedia desencadenó la ira de los padres, que protestaron en las calles con violencia.
Desde hace algunos años el gobierno indio introdujo un programa nacional de comida gratuita («Midday Meal Scheme») en las áreas más pobres para combatir la desnutrición.
Las causas por las que la intoxicación afectó a cerca de 50 alumnos en la localidad de Dharmasati Gandaman, en el distrito de Saran, eran investigadas. La hipótesis más firme era la de un insecticida o pesticida que entró en contacto con la comida.
Los primeros síntomas de los niños fueron vómitos y fuertes convulsiones, enseguida terminaron su almuerzo en la escuela.
Algunos murieron luego de atroces padecimientos antes de llegar al hospital.
Entre lágrimas, un padre contó a la televisión privada que su hijo «llegó llorando a la casa con fuertes dolores en el estómago».
Los médicos le suministraron un antídoto a base de atropina, sustancia usada contra venenos, pero en muchos casos eso de nada sirvió.
La cocinera, también ella hospitalizada con síntomas de envenenamiento, dijo a los periodistas que sintió un «fuerte olor feo» en el aceite usado para freír.
El menú, de arroz y lentejas, forma parte del programa nacional de asistencia «Mid-day Meal Scheme» que tiene por fin combatir la desnutrición infantil, que afecta al 47% de los niños indios.
La policía abrió una investigación, mientras las autoridades de Bihar, uno de los estados más atrasados en India, anunció un resarcimiento de unos 2.500 euros a los familiares.
Para el ministro de Instrucción, P.K. Shahi, el envenenamiento pudo ser perpetrado con el objetivo de desacreditar al gobierno local. Y afirmó que el esposo de la directora de la escuela «es cercano a un líder político».
Luego de la tragedia, algunos partidos manifestaron contra el «chief minister» Nitish Kumar, un líder emergente en el panorama político indio.
Pero tragedias de este tipo son frecuentes en las escuelas indias, a causa de las precarias condiciones higiénicas de las cocinas y la falta de controles: en el distrito de Madhubani, también en Bihar, una cincuentena de escolares terminó en el hospital con fuertes dolores de estómago, también luego de haber almorzado en la escuela. Luego se descubrió que sus comidas tenían restos de lagartijas muertas.
Santa Fe con agencias

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