Conflicto armado deja 200 mil muertos, revela informe ¡Basta ya! Colombia: memorias de guerra y de dignidad
–En medio de la misma guerra y de las negociaciones de paz que se adelantan en Cuba con la guerrilla de las Farc — el principal actor y causante del desangre–, el Centro Nacional de Memoria Histórica de Colombia entrega hoy un informe sobre las consecuencias del conflicto armado durante los últimos 54 años y aparte de las frías estadisticas, establece que se ha caracterizada por un aterrador despliegue de sevicia por parte de los actores armados sobre la inerme población civil.
Según el estudio ¡Basta ya! Colombia: memorias de guerra y de dignidad”, que será entregado al presidente Juan Manuel Santos, entre 1958 y 2012, murieron 220 mil colombianos y 8 de cada 10 eran civiles.
En otros términos, en estos 54 años, de cada 10 colombianos que murieron, 3 perdieron la vida por causa de la guerra.
Del total de víctimas, el 18 por ciento, hacían parte de los actores directos del conflicto, esto es guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes, bandas criminales, militares y policías
El documento detalla que en las últimas tres décadas se perpetraron 1.982 masacres y el 59% de los casos los responsables fueron los paramilitares, un 17% correspondió a las guerrillas y en el 8% los perpetradores por agentes del Estado.
«Esta es una guerra difícil de medir porque los actores armados usan estrategias para ocultar sus crímenes y porque sus víctimas en ocasiones son adjudicadas a otras modalidades de violencia», advierte la presentación del estudio.
«Los actores armados enfrentados han usado y conjugado todas las modalidades de violencia”, cometiendo crímenes de guerra y de lesa humanidad, y haciendo a la población civil la principal víctima del conflicto, subaya.
«Este informe no es una narrativa sobre un pasado remoto, sino sobre una realidad anclada en nuestro presente», advierte el Centro Nacional de Memoria Histórica de Colombia.
«Es un relato que se aparta explícitamente, por convicción y por mandato legal, de la idea de una memoria oficial del conflicto armado. Lejos de pretender erigirse en un corpus de verdades cerradas, quiere ser elemento de reflexión para un debate social y político abierto. El país está pendiente de construir una memoria legítima, que no consensuada, en la cual se incorporen explícitamente las diferencias, los contradictores, sus posturas y sus responsabilidades, y, además, se reconozca a las víctimas», puntualiza.
En el informe se exponen y analizan los principales daños e impactos evidenciados en las investigaciones hechas por el Grupo de Memoria Histórica entre 2007 y 2012. Los daños emocionales y sicológicos, los daños morales, los daños políticos y socio culturales; los impactos causados por las masacres, la desaparición forzada, el desplazamiento forzado, el secuestro, la violencia sexual, la impunidad de los crímenes, la indolencia social y la precaria atención estatal.
OTRAS CIFRAS ESCALOFRIANTES
El informe detalla los 200 municipios más golpeados por el conflicto armado, a cuya cabeza figuran Apartadó (Urabá antioqueño), Fundación (Magdalena), Barrancabermeja (Santander), Castillo (Meta) y Tibú (Norte de Santander).
Entre 1980 y 2011 se registraron masacres en 526 municipios y en los cuerpos de 1.530 víctimas de estos asesinatos colectivos se encontraron huellas de sevicia: degollamiento, descuartizamiento, decapitación, incineración, castración, empalamiento y quemaduras con ácido o soplete.
Entre 1981 y 2012 se documentaron 23.154 asesinatos selectivos. Cuatro de cada 10 de ellos fueron perpetrados por ejércitos privados; el 27% de los casos nadie supo quién ordenó la ejecución; el 16,8%, las guerrillas y el 10% fueron realizados por la Fuerza Pública, algo así como 2.300 asesinatos.
Sobre las desapariciones forzadas, el informe de Memoria Histórica establece que de unos 5.000 casos reportados, en apenas 689 se logró identificar al autor material o intelectual; la responsabilidad por la suerte de 290 de estas personas es atribuida a agentes del Estado.
Entre lo que denomina como daños colaterales, el informe indica que más de 1.227 líderes comunitarios fueron asesinados a mansalva e igual suerte corrieron 1.495 militantes políticos.
Entre 1958 y 2013 más de 400 niños perdieron la vida en masacres, en las cuales el 88% de los casos las víctimas fueron hombres.
Las minas quiebrapatas o antipersona han dejado mas de 10 mil víctimas, la mayoría con amputaciones de extremidades.
Además de las muertes violentas, el informe reseña las cifras de otro flagelo que se enmarca dentro del conflicto: el secuestro y señala que entre 1996 y 2002 se cometieron 16.040 plagios, de los cuales 8.578 fueron realizados por las Farc y los demás por el ELN. En total, hubo 5.300 plagiados en las llamadas pescas milagrosas.
«El informe es un momento, una voz, en la concurrida audiencia de los diálogos de memoria que se han venido realizando en las últimas décadas. Es el «¡Basta ya!» de una sociedad agobiada por su pasado, pero esperanzada en su porvenir», precisa en la presentación el Centro Nacional de Memoria Histórica.

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