
La Casa Blanca manifestó este jueves su «profunda decepción» tras conocer el asilo temporal concedido por las autoridades rusas al extécnico de la Agencia de Seguridad Nacional Edward Snowden y dejó en el aire la celebración de una cumbre bilateral Estados Unidos-Rusia prevista para septiembre en Moscú.
El portavoz de la Presidencia norteamericana, Jay Carney, ha advertido de que la «desafortunada» decisión tomada por Moscú perjudica la colaboración de los dos países en materia de seguridad.
Por este motivo, la administración de Barack Obama puso en cuestión la conveniencia de la reunión de septiembre con Vladimir Puti. «Estamos evaluando la utilidad de la cumbre», señaló Carney.
Snowden, cuya extradición solicita Estados Unidos por filtrar documentos secretos sobre operaciones de vigilancia, salió este jueves del aeropuerto internacional de Sheremetievo de Moscú, tras permanecer desde el pasado 24 de junio en la terminal aérea. El extecnico de la CIA pudo en las últimas horas a territorio ruso gracias a un asilo temporal concedido por las autoridades de inmigración que tiene validez por un año.
Un portavoz del Kremlin, Yuri Ushakov, indicó que el caso es demasiado «insignificante» para dañar las relaciones entre Rusia y Estados Unidos. «Nuestro presidente ha expresado en numerosas ocasiones que esto no va a afectar al carácter de nuestras relaciones», declaró el funcionario sovietico a la prensa.
Asimismo, Ushakov precisó que no hay indicios de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, vaya a cancelar su próxima visita a Moscú, anunciada para septiembre.
Santa Fe con agencias
