
Astronautas caminando sobre un asteroide, explosiones cuyo sonido se propaga en el vacío del espacio exterior, tamaños de cometas y energías necesarias para destruirlos son algunas situaciones que suceden en las películas que incurren en graves errores si se las analiza desde la ciencia.
Como son siempre llamativas, un equipo de docentes universitarios se propuso utilizarlas como herramientas para motivar a los estudiantes a descubrir los errores y a aprender de ellos.
Preocupados por la retención y aprobación de los cursos de Física de los dos primeros años universitarios, Jorge Shitu y Omar Benvenuto, profesores de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) presentaro una propuesta novedosa para el trabajo en el aula para alumnos de carreras de Ciencias, Ingenierías o Profesorados en Ciencias.
LAS PELICULAS MOTIVADORAS
«La realidad del mundo cotidiano muestra una fuerte influencia del mundo de la imagen a través del cine, la televisión, la publicidad e internet. En lo que hace a las posibilidades que presentan estos medios en los procesos de aprendizaje, algunas de las peculiaridades del cine crean naturalmente una atmósfera de atención que, bien aprovechada bajo la guía de docentes creativos, puede transformarse en formidables oportunidades de aprendizaje», remarcan los autores de la idea: «El uso del cine de ciencia ficción para el planteo de problemas abiertos y como investigación» publicado recientemente en la Revista de Enseñanza de la Física, la publicación de la Asociación de Profesores de Física de la Argentina.
CIENCIA FICCION
La motivación para esta propuesta surgió del cine de ciencia ficción y particularmente el «cine catástrofe». Los investigadores plantean que buena parte de los «ejercicios» que se plantean a los alumnos en los cursos de Física universitarios, distan de la realidad cotidiana de los estudiantes, desaprovechando la posibilidad de generar la motivación que se genera cuando al estudiante se le presentan problemas que encuentren anclaje en sus experiencias previas.
EJEMPLOS
«Impacto Profundo» y «Armaggedon» son dos películas mundialmente conocidas, estrenadas en 1998 aprovechando la colisión de un cometa en la superficie de Júpiter la sensación de miedo en la población mundial por la probabilidad (real) que suceda lo mismo en nuestro planeta.
Ambas películas incurren en grotescos errores si son analizadas usando las leyes de física. Esta es justamente la idea de Shitu y Benevento; analizar escenas de las películas que se plantean como verosímiles desde el conocimiento científico y descubrir, por ejemplo, que en Armageddon se propaga el sonido en el espacio interestelar; cuando el sonido que registran nuestros oídos es una vibración de un medio material y no puede propagarse en el vacío casi absoluto del espacio externo.
En «Impacto Profundo», luego de destruir parcialmente el cometa, se identifica como «inocua» la desintegración en pedazos del trozo más grande del cometa en la atmósfera (el más pequeño cae en el mar y produce una ola gigantesca).
No obstante, algunos cálculos básicos bastan para darse cuenta que esta desintegración calentaría la temperatura del aire de todo el planeta en 40º C, algo que de inocuo no tiene nada.
Sobre el tamaño y la masa del asteroide de Armageddon, los autores deducen a partir de los datos dados en la película y de asteroides conocidos, que la gravedad es mucho menor en el asteroide que en la Tierra, por lo que resultaría casi imposible que los astronautas caminaran sobre él, salvo que usen cohetes propulsores diseñados a tal efecto, que se ven en la película, pero que casi no usan.
Los autores saben que las razones que llevan a la falta de rigor científico en las películas seguramente pueden encontrarse en su finalidad comercial y en la búsqueda de espectacularidad. No obstante también creen que por su masiva difusión es más motivante para el estudiante trabajar sobre este tipo de material que sobre los clásicos ejercicios de los libros de ciencias, metodología que intentarán implementar en sus próximas clases.
Santa Fe con agencias