La Policía Nacional de Colombia ubicó y destruyó en el departamento de Nariño (suroeste) un semisumergible que sería usado por la guerrilla para trasladar un cargamento de seis toneladas de cocaína hacia Centroamérica, informó la institución en un comunicado.
Un moderno “semisumergible” que iba a ser enviado hacia Centroamérica con un cargamento de cocaína fue ubicado y destruido por personal del Grupo de Investigación Criminal de la Dirección Antinarcóticos con sede en Cali.
Un moderno “semisumergible” que iba a ser enviado hacia Centroamérica con un cargamento de cocaína fue ubicado y destruido por personal del Grupo de Investigación Criminal de la Dirección Antinarcóticos con sede en Cali.
La nave, avaluado en 1,5 millones de dólares por su infraestructura y capacidad tecnológica, fue descubierta en un astillero artesanal ubicado en una zona selvática de Nariño gracias a los datos suministrados por un informante.
Según el reporte policial, el semisumergible tendría capacidad para trasladar hasta ocho toneladas de droga e iba a ser usado en los próximos días para sacar unas seis toneladas de cocaína hacia Centroamérica.
El operativo que permitió la incautación y destrucción de la nave fue realizado por la Policía Nacional en colaboración con la agencia antidrogas estadounidense (DEA).
El semisumergible era de fabricación artesanal, pero bastante sofisticado: su estructura era de fibra de vidrio y acero, contaba con sistema de radar, GPS, planta eléctrica y motor de alta potencia.
Su capacidad de navegación era de hasta seis días y sus dimensiones de 12 metros de largo por 3,5 metros de ancho.
El submarino, que estaba listo para ser despachado hacia Centroamérica con drogas, estaba en una zona rural de la ciudad de Tumaco, en el departamento de Nariño, bajo custodia del frente Daniel Aldana de la guerrilla de las FARC, agregó la información.
La Policía indicó que en el decomiso y destrucción participaron miembros de la Dirección Antinarcóticos apoyados por la Aviación de la Policía y un grupo de “comandos jungla”, en coordinación con la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA), como parte de la operación “República 46 Fase XIV” contra el narcotráfico.
El artefacto había sido construido en un astillero improvisado en una zona de manglares de difícil acceso en el corregimiento Papayal, perteneciente a Tumaco.
Al desembarcar por vía aérea en la zona, los policías fueron recibidos con ráfagas de fusil, lo que dio lugar a un breve intercambio de disparos tras lo cual los encargados de vigilar el sector se dieron a la fuga.
Una fuente que ayudó a la Policía a llegar hasta el lugar indicó que el semisumergible, que tenía autonomía para navegar durante seis días, iba a ser cargado con seis toneladas de cocaína y sería interceptado en aguas internacionales cerca de Centroamérica.
En 2012 fueron incautados en Colombia unos ocho semisumergibles empleados por grupos de narcotraficantes.
Colombia es -junto con Perú- el primer productor mundial de cocaína, con 309 toneladas y 48,000 hectáreas de cocales en 2012, según la ONU.
Las autoridades colombianas descubrieron en 1993 el primer semisumergible, o que mantienen parte de su estructura fuera del agua, y más recientemente aparatos con completa capacidad de navegar bajo el mar, en equipos que pueden llegar hasta las costas de Centroamérica y México y que son construidos y usados por varios grupos de narcotraficantes para sacar grandes embarques de cocaína.


