
El precandidato presidencial del Partido Conservador, Pablo Victoria, se unió al clamor de los miles de campesinos, en el sentido de respaldar las exigencias hechas durante la crisis desencadenada por el paro Agrario, y que evidenció el total abandono en que se encuentran los trabajadores de la tierra del país.
El precandidato a la presidencia fue más tajante y advirtió que los labriegos tienen la razón en protestar y seguir exigiendo “porque el Gobierno Nacional les ha incumplido. Ese mismo gobierno sale a rescatarlos con promesas, pero no cumple absolutamente nada de lo pactado. Esta es la profundidad del drama de los campesinos y yo me uno a ese clamor”, recalca Pablo Victoria.
Según él, en Colombia hay un desequilibrio fundamental entre la política de los Tratados de Libre Comercio (TLC) y la política aduanera, que es en últimas la que le hace daño al campesino del común y corriente, en el sentido de cubrir los altos costos de los insumos agrícolas. “Eso hace que los campesinos no sean competitivos”, indica Victoria.
El aspirante presidencial considera que el abandono estatal en que se encuentran los pobladores rurales debe ser mitigado con la puesta en marcha de las locomotoras que prometió desde hace tiempo el Gobierno Nacional. “Se ha invertido e invierte recursos para ponerlas en marcha (locomotoras), pero hasta la fecha no han sido más que un fracaso y una pérdida de recursos y esfuerzos gubernamentales”, advierte el precandidato presidencial por el Partido Conservador.
Pablo Victoria es consiente que el Partido Conservador tiene que proponer al Gobierno Nacional, y en el evento que el partido Conservador llegue al poder, políticas de equilibrio entre la apertura que se ha hecho en Colombia en materia comercial y los insumos agrícolas en materia aduanera.”Esto para que nuestros campesinos no dependan de las ayudas del gobierno, sino de su propia productividad y de su propia creación de riqueza”, terminó diciendo el precandidato de la corriente conservadora.