Ante los problemas presentados en la prestación del servicio y seguridad en el sistema TransMilenio y que enfrentan los usuarios de la capital del país, la Procuraduría General de la Nación inició una acción de carácter preventivo de control de gestión.
Como parte del despliegue de esta acción adelantada por el Ministerio Público, la Procuraduría Primera Distrital de Bogotá requirió al alcalde de la ciudad, Gustavo Petro Urrego, y al gerente de TransMilenio, Sergio París Mendoza, para que informen sobre las medidas y gestiones adelantadas para contrarrestar la deficiente prestación del servicio y los problemas de seguridad del sistema de transporte, que viene afectando de manera considerable a los usuarios.
Los servidores públicos ya mencionados deberán informar a la Procuraduría las acciones adoptadas por el Gobierno Distrital para solucionar la deficiente operación y control de flota, lo que redunda en una mala calidad del servicio.
Es decir, la insuficiencia de articulados en la prestación del servicio, el atraso en la frecuencia de las rutas y el movimiento de articulados en tránsito, cuando las estaciones del sistema se encuentran desbordadas de usuarios.
Así mismo se requirió información sobre las razones por las cuales se consciente la permanencia de vendedores ambulantes y la práctica de la mendicidad dentro de las estaciones y los articulados.
De esta forma, la Procuraduría vigila el ejercicio diligente y eficiente de las funciones públicas, ejerce control preventivo de la gestión administrativa e interviene ante las autoridades públicas para garantizar los derechos de los ciudadanos.



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