
Según la investigación, el intendente tuvo conocimiento de lo ocurrido el 24 de octubre último, cuando el patrullero Francisco Andrade Mendoza prestó su fusil de dotación oficial a dos particulares para que realizaran un hurto en la mina Alfa y Omega, donde efectivamente, con posterioridad, fueron hurtadas tres libras de oro y platino.
Por estos hechos el pasado 29 de octubre fue capturado el patrullero Andrade Mendoza, y el particular Andrés Geiles Hinestroza Murillo, quienes fueron afectados con medida de aseguramiento intramuros por los delitos de fabricación, tráfico y porte de armas o municiones de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos, y hurto calificado y agravado.
En las próximas horas el uniformado detenido será imputado en calidad de coautor.