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Hallan muerto de un balazo a fiscal que acusó a Cristina Kirchner de encubrir a Irán en un atentado

ARGENTINA- FISCAL MUERTO–El fiscal Alberto Nisman, quien recientemente acusó a la presidenta argentina Cristina Kirchner de encubrir a Irán en un atentado, fue encontrado muerto en su departamento de Puerto Madero, en lo que en principio parece ser un supuesto suicidio.

El cuerpo del funcionario fue encontrado en el baño y de acuerdo con las versiones iniciales, su muerte se habría producido por un disparo en la cabeza, con un revólver de pequeño calibre, según lo reseñó el diario «Clarín» de Buenos Aires.

Nisman debía prestar testiminio esta tarde en la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados por su denuncia contra la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner y varios miembros cercanos al Gobierno por un plan para encubrir a los iraníes acusados de participar del atentado.

Al respecto el diario argentino señala que «sobre su escritorio estaba la documentación que el fiscal iba a presentar hoy en Diputados».

La publicación afirma que la confirmación de la muerte del fiscal la dio el juez que intervino en la causa, Manuel De Campos, y las primeras hipótesis hablaban de un «supuesto suicidio».

«Les pido cautela y que esperen los informen. En los próximos días sabremos las causas de la muerte. Encontramos un arma», precisó la fiscal Viviana Fein, al ingresar a la residencia de su colega Nisman.

Alberto Nisman, tenía 51 años; era abogado y profesor de Derecho Penal en la Universidad de Buenos Aires y profesor de Derecho Procesal Penal en la Universidad de Belgrano.

Venía investigando el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) como fiscal coadyuvante primero, y como jefe de una unidad creada especialmente para ese fin.

El atentado a la AMIA fue ejecutado con un coche bomba en Buenos Aires el 18 de julio de 1994, con un saldo de 85 personas muertas y 300 heridas.

El 25 de octubre de 2006, la justicia argentina, después de años de investigar el caso y tomar cientos de declaraciones y evaluar pruebas, representada por los fiscales Natalio Alberto Nisman (1963-2015) y Marcelo Martínez Burgos, formalmente acusó al gobierno iraní de planificar el atentado y al Hezbollah de ejecutarlo.

Según la investigación de la fiscalía, Argentina fue elegida como blanco del ataque tras la decisión del gobierno argentino de suspender un acuerdo de transferencia de tecnología nuclear a Irán.

Posteriormente el juez Canicoba Corral ordenó la captura de los siete exfuncionarios iraníes y un miembro operativo libanés del Hezbollah acusados por la fiscalía.

El 7 de noviembre de 2007, Interpol ratificó las conclusiones de la justicia argentina, y ordenó la emisión de circulares rojas para capturar a Mugniyah y cinco de los fugitivos iraníes, y llevarlos ante la justicia.

Desde entonces, el gobierno argentino ha requerido a Irán la extradición de sus ciudadanos acusados por el ataque para ser juzgados por un tribunal argentino o extranjero, pero Irán se ha negado a acatar el fallo de la justicia argentina

Según lo reseña Tiempo Argentino, fue desde esa Unidad, que el 25 de octubre de 2006 Nisman formuló oficialmente la acusación contra Irán. Además, le pidió al juez Rodolfo Canicoba Corral que ordene las detenciones de siete ex altos funcionarios de ese país, encabezados por el ex presidente Alí Rafsanjani, y de un líder del grupo libanés Hezbollah.

El dictamen, atribuía el atentado a terroristas de Hezbollah instigados por Irán. Y hablaba de un móvil: la suspensión en 1991 de una asistencia en tecnología nuclear que la Argentina brindaba a Irán a través de convenios firmados durante el gobierno de Raúl Alfonsín.

La imagen de Nisman sufrió un grave deterioro cuando Juliàn Assange reveló los cables que contenían la comunicaión de Estados Unidos con sus embajadas de todo el mundo. Allí, se conoció la forma en que el fiscal había anticipado obedientemente el procesamiento de los ciudadanos iraníes acusados por el atentado a la AMIA y cómo pidió disculpas ante la sede diplomática de ese país en Buenos Aires cuando olvidó avisar el procesamiento del ex presidente Carlos Menem. Esta información fue dada a conocer por el periodista Santiago O’Donnell en sus libros Argenleaks y Politileaks, y constituyó un punto de inflexión en la consideración que tenía el gobierno hacia su desempeño en la causa.

Tras la imputación contra los iraníes la causa no logró grandes avances. Y cuando el gobierno nacional decidió impulsar el memorándum de entendimiento con Irán para lograr la declaración indagatoria de los iraníes en el exterior, Nisman se convirtió en uno de los más acérrimos opositores a esa estrategia. La expresión más acabada de esa conducta fue su reciente denuncia sobre un presunto complot entre el gobierno argentino y el iraní para encubrir a los acusados y desviar la investigación a cambio de negocios con la nación Persa.

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