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Alias Timochenko cuestiona a Santos por crear falsas expectativas: «Un acuerdo final de paz no lo sentimos tan próximo»

–El máximo cabecilla de las Farc Timoleón Gómez, alias «Timochenko» cuestionó en las últimas horas al presidente Juan Manuel Santos por «agitar tanta expectativa incierta» en torno al proceso de paz que se adelanta en La Habana, pues afirma que «un acuerdo final no lo sentimos tan próximo» y advierte que «es muy difícil continuar» las negociaciones debido a la arremetida militar contra sus reductos en el país.

En un extenso comunicado publicado este miércoles en la web del grupo guerrillero, que titula «El dilema a definir entre todos», el mandamás de las Farc considera que el presidente Juan Manuel Santos «hace bien en salir a tranquilizar a diversos sectores o grupos de interés con relación a lo que finalmente podría salir de la Mesa y a fortalecer al máximo al ánimo en el ánimo de la nación la voluntad de apoyar el proceso de paz de La Habana», pero subraya que «lo discutible es si para hacerlo conviene agitar tanto expectativa incierta».

Luego de relacionar una serie de episodios y declaraciones oficiales, alias «Timochenko» señala que «existen definiciones por parte del gobierno nacional en todas las materias pendientes, sobre lo cual no duda en informar al público, pese a no haber tratado ni concertado nada aún al respecto con nosotros».

«Ya se maneja en la prensa –agrega—el contenido que tendrán las discusiones de la Subcomisión Técnica sobre el fin del conflicto, no obstante que las delegaciones de las partes en La Habana todavía no abordan el tema del mandato que deberá tener dicha subcomisión para su trabajo. Del mismo modo, se agita el debate en torno a la conformación o participación de las Farc en un cuerpo de policía o gendarmería rural cuando tal asunto ni siquiera ha sido mencionado en la Mesa.

«Suponemos que el gobierno del Presidente Santos sabe bien lo que está haciendo, aunque no deja de inquietarnos», precisa «Timochenko» y continúa diciendo:

«Sería injusto de nuestra parte no reconocer la buena voluntad oficial en colaborar e incluso facilitar cada uno de los movimientos que ha sido necesario realizar tanto para la recomposición de nuestra delegación como para la integración de la Subcomisión Técnica. En eso el Presidente y demás autoridades han demostrado gran seriedad. Y debe reconocerse.

No obstante advierte que esa «seriedad puede ser cuestionada al observar el mar de especulaciones que circulan».

Por ejemplo, señala, «en un asunto tan crucial como el del cese el fuego bilateral, tras reconocer el cumplimiento por nuestra parte del compromiso adquirido a partir del 20 de diciembre del año anterior, el Presidente insinuó formalmente que su bilateralidad sería un próximo objeto de discusión, cuando en realidad se estaba refiriendo a lo pactado en el Tercer Punto del Acuerdo General sobre el final del conflicto, es decir el cese el fuego bilateral que habrá de tener lugar cuando se firme un acuerdo final que la verdad no lo sentimos tan próximo».

Y añade: «Hemos seguido sufriendo permanentes arremetidas por parte de las fuerzas armadas regulares, y poniendo sangre guerrillera, que es sangre del pueblo colombiano en lucha. Así es muy difícil continuar».

Finalmente dice: «Está bien, estamos dispuestos plenamente a hacer política por vías pacíficas y civilizadas, pero para ello se requiere que los dueños del poder depongan definitivamente su actitud y conductas violentas. De eso se trata en La Habana, y ese cardinal dilema debemos definirlo entre todos».