Estudio revela que gen del Cromosoma 21 podría evitar el riesgo de contraer cáncer
De acuerdo con una investigación liderada por el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico de Valencia, en España, y publicada recientemente por la revista «Frontiers in Physiology», un gen en el Cromosoma 21 podría reducir el riesgo de contraer cáncer.
El Cromosoma 21 es uno de los más interesantes porque tres copias del mismo producen el Síndrome de Down y en él se encuentran al menos 14 genes implicados en enfermedades de origen genético.
Las estadísticas publicadas demuestran que las personas con síndrome de down sufren una menor incidencia de tumores sólidos como el cáncer de mamá.
La doctrina sugiere que existe en el Cromosoma 21 un agente supresor de tumores, un guardián del genoma que defiende el material genético (ADN) del daño que puede llevar al cáncer.
Joan Climent, investigador que dirigió el estudio, explicó que esta posibilidad se consideró «una oportunidad de confirmar tal hipótesis mediante nuestro método de análisis informático».
Se recopilaron datos genómicos de 1.068 pacientes con cuatro tipos de tumores (de cáncer de mama, melanoma, wilms y de cáncer de pulmón) para analizar, en estos tumores, el nivel de presencia de los genes que conforman el cromosoma 21.
En esta fase, mediante el uso de técnicas de análisis ómicos, se detectaron que en tres regiones genéticas distintas del Cromosoma 21 se pierden varios de los genes.
Según el investigador, «nuestro estudio avanza que tanto el gen como los otros componentes descritos, presentes en el Cromosoma 21 actuarían como protectores para disminuir las posibilidades de desarrollar tumores sólidos.
«Las conclusiones podrían abrir nuevas vías de estudio para entender la influencia entre los diferentes cromosomas y posibles dianas terapéuticas», afirmó.
La población posee normalmente dos copias del Cromosoma 21, el autosoma humano más pequeño que contiene alrededor de 47 millones de nucleótidos, que representan alrededor del 1,5 % del contenido total de ADN en la célula.
En el año 2000, investigadores que trabajaban en el Proyecto Genoma Humano anunciaron que habían determinado la secuencia de los pares de bases que componen el Cromosoma 21 y fue el segundo cromosoma humano en ser totalmente secuenciado.
