Uribismo reitera propuestas de paz: Concentración de las Farc, entrega de armas y de su fortuna y elección de «congresito» para validar acuerdos
–El partido uribista Centro Democrático reiteró en las últimas horas sus propuestas para salvar el proceso de paz que adelanta el gobierno colombiano con las Farc en La Habana, entre ellas, las de exigirle a las Farc que concentren a todos sus reductos guerrilleros en una determinada zona del territorio nacional, entreguen las armas y toda su fortuna para reparar a las víctimas, lo mismo que la elección popular de una especie de «congresito» — Órgano Legislativo Transitorio–para avalar y desarrollar legalmente los acuerdos de paz.
Según un documento que entregó en las últimas horas, Centro Democrático plantea que la reubicación de las fuerzas guerrilleras en un solo lugar es necesaria «para garantizar una real, definitiva y verificable suspensión de sus accione criminales contra el pueblo y el Estado colombiano».
El sitio de concentración de todos los efectivos de las Farc y todas sus armas no debe estar en ningún casco urbano, en zonas de frontera, en áreas estratégicas, ni en lugares de alta producción agrícola o ganadera, advierte y plantea, además, que la ONU, la Organización de Estados Americanos y el Comité Internacional de la Cruz Roja sean verificadores de esta concentración.
El Centro Democrático reitera que la sola dejación o declaración de no uso de las armas es insuficiente. «Se requiere la entrega y destrucción de ellas, para evitar que los colombianos vivan bajo la amenaza de su uso por parte del terrorismo, tanto durante un eventual proceso de refrendación popular de los acuerdos como a lo largo de los años que transcurrirían entre la firma de los acuerdos y el cumplimiento de lo pactado», puntualiza.
De igual manera, subraya que es necesario exigir a las Farc la entrega de todos sus dineros para la reparación de las víctimas y para evitar que sean utilizados para un eventual rearme de ese grupo terrorista.
El Centro Democrático señala que «no objetaría que los integrantes rasos de las Farc que estén incursos en delitos políticos, cuando se reintegren a la vida civil puedan ser elegidos y no vayan a la cárcel.
No obstante, subraya que «los cabecillas culpables de delitos de lesa humanidad, genocidio o crímenes de guerra deben pagar penas de reclusión y no deben gozar de elegibilidad política.
Sin embargo, el partido Centro Democrático acepta que se conceda la disminución de la duración de la pena principal, siempre y cuando haya confesión de la verdad, reparación a las víctimas y garantías de no repetición. Esta podría disminuirse también descontando el tiempo de concentración durante la celebración de las conversaciones.
También expone que si las conversaciones en La Habana concluyen en la celebración de acuerdos definitivos, el Centro Democrático considera que ellos deben ser puestos a consideración de los colombianos. «Estaríamos dispuestos a estudiar diversas alternativas para su legitimación mediante el pronunciamiento precedido de una discusión democrática. Una de dichas alternativas podría ser la integración de un Órgano Electoral Transitorio para la paz que tenga la tarea de desarrollar,en lo que corresponda, los acuerdos suscritos».
Además señala: Los acuerdos inconvenientes para la democracia y para la certidumbre de la empresa privada, los riesgos de los puntos aplazados, el rearme y el aumento de la violencia, son factores que aconsejan en este momento tener paciencia y estar dispuestos a prolongar los diálogos pero con concentración inmediata de las FARC, en un sitio que garantice que quienes delinquen por fuera de él no son sus integrantes.
«Para que este cese de acciones criminales sea eficaz–continúa diciendo– debe ser verificable, irreversible y definitivo, lo cual exige que las Farc reúnan todos sus efectivos y todas sus armas en un sitio de concentración, que no debe estar en ningún casco urbano, en zonas de frontera, en áreas estratégicas, ni en lugares de alta producción agrícola o ganadera. Consideramos conveniente que la verificación esté a cargo de organismos tales como la ONU, la OEA y el Comité Internacional de la Cruz Roja».
De acuerdo con el documento del partido uribista, «las Farc están aprovechando los diálogos de paz para fortalecerse, incumpliendo compromisos, engañando al país, y sacando provecho de concesiones inauditas por parte del Gobierno de Juan Manuel Santos».
Advierte que «su tregua unilateral es una farsa porque siguen amenazando, extorsionando y atacando a la población. Se burlan del desminado, advierten que no desminarán sus áreas de influencia y amenazan con seguir sembrando más minas antipersonas».
Centro Democrático destaca inicialmente en el documento «la grave afectación a la institucionalidad democrática que están produciendo unos diálogos de paz mal concebidos y peor desarrollados».
Subraya que por cuenta de las concesiones al terrorismo, del debilitamiento de la política de seguridad y del desestímulo a la Fuerza Pública, la seguridad ha retrocedido en forma crítica en el país como lo demuestran, incluso, las cifras oficiales entre 2010 y 2014. Esto ha tenido una repercusión negativa en el desempeño de la economía que ahora tiene un mediocre desempeño y crea nubarrones de incertidumbre que han desterrado la inversión en muchos sectores económicos.
El campo colombiano–continúa diciendo– se ve amenazado por la eventual ejecución de unos acuerdos que van en contravía de su estabilidad jurídica y que afectarían gravemente el desarrollo del empresarismo agropecuario.
También señala que «las Farc aprovechan la caída de los operativos militares para rearmarse intensamente. Están incrementando el narcotráfico en muchas regiones del país, así como recabando mayores recursos para su rearme y fortalecimiento, mientras el Gobierno disminuye su acción contra los cultivos ilegales».
Agrega que «este grupo narcoterrorista niega haber secuestrado menores de edad para sus filas y se niega a regresarlos a sus hogares. Pero, de espaldas a todo este engaño, el Gobierno decide suspender los bombardeos a sus campamentos, concediéndole al terrorismo más libertad de acción para su actividad criminal».
Por ello, Centro Democrático «propone que, para evitar que esos diálogos sigan afectando la institucionalidad democrática y la certidumbre de la empresa privada, y propiciando el rearme y el aumento de la violencia, se exija a las Farc la concentración de todos sus efectivos y todas sus armas en un sitio de concentración, para garantizar una real, definitiva y verificable suspensión de sus accione criminales contra el pueblo y el Estado colombiano. Proponemos que la ONU, la Organización de Estados Americanos y el Comité Internacional de la Cruz Roja sean verificadores de esta concentración.
Dice que en estas condiciones, los diálogos podrían desarrollarse sin la premura del tiempo que agobia al Gobierno y que lo lleva a hacer concesiones indeseables en la mesa. Así, la Administración de Juan Manuel Santos dejaría de ser rehén de los diálogos de paz», complementa.
Según Centro Democrático, el tiempo en el sitio de concentración podría descontarse a la pena de cárcel que debe imponerse a los responsables de crímenes de lesa humanidad. Quienes no sean responsables de estos crímenes no deben ir a la cárcel y podrán participar en política.
«Las Farc deberán entregar las armas a la firma de un acuerdo de paz, y también sus dineros, tanto para reparar a sus víctimas, como para impedir su rearme», puntualiza.
Igualmente indica que la refrendación popular de los acuerdos de paz es insoslayable. Proponemos la creación de un Órgano Legislativo Transitorio, conformado con sufragio universal una vez se haya desarmado el terrorismo, para que desarrolle legalmente esos acuerdos.
Finalmente reseña: «Repudiamos la igualación que se hace en Cuba entre la Fuerza Pública y el terrorismo. La justicia para la Fuerza Pública no pasa por Cuba. Insistiremos en la necesidad de crear un Tribunal Pro Témpore para revisar las sentencias contra miembros de la Fuerza Pública, relacionadas con la lucha contra el terrorismo».

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