Maduro también tuvo su cuarto de hora con Obama; «Nos dijimos las verdades», dijo el mandatario venezolano
–Como lo hizo con otros colegas del continente, entre ellos el cubano Raúl Castro y el colombiano Juan Manuel Santos, el presidente de los Estados Unidos Barack Obama se reunió privadamente con su homólogo de Venezuela Nicolás Maduro, al cierre de la VII Cumbre de las Américas en Panama y según lo afirmó el mandatario venezolano, «nos dijimos las verdades». Además, los dos acordaron explorar caminos para adelantar un diálogo «basado en el respeto» para superar sus tremendas diferencias.
El encuentro entre Obama y Maduro, no alcanzó propiamente el consabido «cuarto de hora», pero sí diez minutos, según lo advirtió el propio Maduro, quien además señaló que «se produjo en un marco de amplio respeto y cordialidad».
La reunión privada tuvo lugar en un salón anexo a la plenaria de la Cumbre de las Américas, en Ciudad de Panamá, pero curiosamente, en principio no se entregaron fotografías del mismo, como se hizo con los demás encuentros de Obama con los demás colegas.
«Con los resultados de la cumbre, pudiera abrirse en los próximos días un proceso de conversaciones y explorar el camino para establecer relaciones en base al respeto», expresó el presidente Maduro, luego de la reunión con Obama, al término de la primera plenaria del VII Cumbre de las Américas, a la que ambos asistieron en Panamá.
Tras sostener un encuentro de aproximadamente 10 minutos, el mandatario venezolano indicó que fue un encuentro serio, franco en el que nos dijimos las verdades y yo diría cordial.
Dijo que aprovechó la oportunidad para comunicarle al mandatario norteamericano que Venezuela no es enemiga de los Estados Unidos.
«Somos revolucionarios y queremos construir la paz», precisó Maduro.
El Primer Mandatario venezolano destacó que en la Cumbre se ha escuchado el clamor de América Latina y del Caribe y se ha rechazado de forma unánime el decreto injerencista con el que Obama declaró a Venezuela como una «amenaza inusual y extraordinaria».
La reunión entre los presidentes @NicolasMaduro y Barak Obama se produjo en un marco de amplio respeto y cordialidad, reseñó también en Twitter Teresa Maniglia, la ayudante de Maduro.
«Los presidente @NicolasMaduro y Barak Obama se saludaron en castellano. Entre ambos hubo mucho respeto, verdades y cordialidad», complementó.
Poco antes de su encuentro privado con Obama, en su discurso ante la plenaria de la Cumbre de las Américas, el presidente venezolano Nicolas Maduro hizo un llamado al diálogo pacífico al presidente norteamericano.
«Le extiendo la mano al presidente Obama para que hablemos y resolvamos los asuntos que tengamos que resolver entre los Estados Unidos de Norteamérica y Venezuela, en paz y sin intervención en los asuntos internos de nadie», precisó.
«Queremos paz y queremos conversar con los Estados Unidos para construir una relación civilizada que nos permita avanzar (…). Nadie debe intervenir en los asuntos de otros», expresó.
El Presidente venezolano también instó a Obama a no seguir el ejemplo del exmandatario George W. Bush, quien pasó a la historia como un mandatario que promovió el colonialismo e intervencionismo y apoyó los golpes de Estado en contra del presidente Hugo Chávez.
«Que no sea su legado la agresión contra Venezuela, el decreto, el silencio y la prepotencia», señaló.
El presidente Maduro exigió al Gobierno de Estados Unidos cesar su política de injerencia y, por consiguiente, respetar los principios de justicia, de derecho internacional y de libre determinación de los pueblos, establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.
De este modo, el mandatario venezolano demandó a su par estadounidense, Barack Obama, seguir cuatro líneas dirigidas a restablecer las relaciones entre ambas naciones.
En primer lugar, reconocer la independencia y soberanía de Venezuela y la Revolución Bolivariana y socialista; en segundo, derogar la Orden Ejecutiva firmada por Obama el pasado 09 de marzo y en la que se señala a Venezuela como «una amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad del país del norte y con lo que pretende socavar la independencia, soberanía y autodeterminación de la nación bolivariana.
Maduro planteó que dicha derogación debe hacerse por la vía diplomática, para poder eliminar la amenaza que se cierne contra Venezuela y su pueblo.
El tercer punto -indicó Maduro- tiene que ver con la necesidad de que el Gobierno norteamericano desmonte la maquinaria de guerra psicológica, política, económica y militar activada, con el apoyo de agentes internos, en Venezuela, y cuyo fin es acabar con el proyecto revolucionario venezolano y con los logros sociales alcanzados en los últimos 16 años.
Al respecto, reiteró su denuncia sobre la guerra que se ha puesto en marcha desde la Embajada de Estados Unidos en Venezuela.
«Estados Unidos tiene que desmontar la maquinaria de guerra en que se ha convertido la embajada de Estados Unidos en nuestro país», aseveró.
En cuarto lugar, el mandatario exigió que se tomen las medidas legales para detener el plan conspirativo contra Venezuela que se orquestó desde Miami y Nueva York para ser ejecutado por extrema derecha venezolana, y que fue desmontado oportunamente por el Ejecutivo a principios de este año.
Rememoró que este plan contemplaba su asesinato y ataques en actos públicos en los que participaba el pueblo venezolano, fue dictado vía Skype por Carlos Osuna, uno de los financistas de la intentona golpista, quien vive en Nueva York.
«¿Es legal que alguien dicte el decreto y que no pase nada? (…) Venezuela está bajo una agresión, bajo una amenaza, que debe ser desmontada», condenó.


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